Mesa de Redacción Dejarse de tonterías
hay que decir en defensa del mundillo del fútbol que entre jugadores y técnicos abundan auténticos zoquetes a los que les das un canuto y un lápiz, y se las verían y desearían para hacer una O, aunque la culpa es de aquellos plumillas que para ir a lo fácil en su trabajo les ponen un micrófono buscando que además de meter goles o entrenar equipos -que es para lo que están- tengan encima verbo. Pero hay también muchos otros que, además de tener conocimientos técnicos o arte en los pies, tienen la cabeza muy bien amueblada y, antes o después de lanzarse a correr tras un balón, se paran a pensar. Roberto Olabe es uno de ellos. El exguardameta de la Real Sociedad y ahora entrenador exiliado en Qatar reflexiona hoy en una interesante entrevista con DNA sobre el profesionalismo del fútbol. Todo ese mundo que gira alrededor de la idolatría de las estrellas del balón, del encumbramiento de sus caprichos, de las ruedas de prensa de contenidos fatuos, de las descomunales deudas de los clubes o de padres y abuelos que hacen de botilleros para unos niños convertidos en figuras y que ya no se divierten en patios de colegios o en los parques de la calle. Quizás haya que, efectivamente, desinflar la burbuja del fútbol. O, en román paladino, dejarnos de tanta chorrada.