Mesa de Redacción Fuera de lugar, por Íñigo Muñoz
Nadie sabe qué hacer con los hipopótamos de Pablo Escobar. Transcribo tal cual el título de una información de hace ya unas semanas. Añado para quien ande despistado -no está de más consultar la Wikipedia- que el tal Pablo Escobar fue un narcotraficante, político y empresario colombiano, fundador y líder del Cartel de Medellín, con el que llegó a ser el hombre más poderoso de la mafia colombiana y uno de los personajes más ricos de su época; su nombre lo habrán oído en muchas de esas películas estadounidenses en las que el protagonista es miembro de la DEA, o de un comando de apoyo, y mata sin piedad a narcos siempre mal encarados. El caso es que Escobar, en plena efervescencia de su negocio, construyó un zoológico en su hacienda -ya ven, amor por los animales-, y entre las bestias que adquirió había hipopótamos. Al parecer, se han reproducido en exceso (hay unos 30) y ahora campan a sus anchas por la hacienda, convertida en parque temático por una empresa que alquiló los terrenos al Estado cuando cayó Escobar. Algunos de los bichos se han escapado por el río, dicen que cuatro o cinco. ¿Qué estarán haciendo en un continente que no es el suyo? Intuyo que pasarlo mal y asustar a los pescadores. Imaginen que se encuentran un elefante en Garaio. Pues eso.