Mesa de Redacción Enre gris oscuro y negro, por Rebeca Ruiz de Gauna
Nunca he entendido muy bien por qué la gente le da ahora tanta importancia a la información del tiempo si no son ni agricultores ni arrantzales. Hablar de si va a hacer bueno o malo se ha convertido en algo más que una conversación de ascensor con el vecino con el que no sabes sobre qué conversar. Los espacios dedicados a la meteorología se han independizado de los telediarios y ya duran más que las propias noticias. Los meteorólogos llevan camino de convertirse en los Freud del siglo XXI, y no es de extrañar, porque cierto es que el clima influye en el estado anímico de las personas. Si no, pregunten en Gasteiz. Hace unos años, cuando Tuvisa cambió los autobuses azules por los actuales ya advertí en una mesa de redacción de que eran grises como Vitoria. El otro día, coincidiendo con un fin de semana invernal de julio, se me ocurrió otro experimento nada científico. Pregunté en las redes sociales ¿De qué color es el verano? Y la mayoría de las respuestas fueron obvias: gris, gris oscuro y negro. Cierto que también hubo algún blanco, verde y amarillo. Pero seguro que estaban de vacaciones o en San Fermín. Me quedo sin saber si las respuestas habrían sido las mismas un día soleado de julio. Lo haré. Mientras, recuerden: Al mal tiempo buena cara. Y estupendas vacaciones, si las tienen.