Sí, usted tal vez no lo sepa, pero soy el mejor. Y tengo premios para demostrarlo. No, no me venga poniendo pegas. Ya sé lo que me va a decir: que el galardón que me acaban de dar, en realidad, lo he creado yo junto a algunos amigos míos, que también se han llevado lo suyo porque entre todos hemos generado suficientes categorías para que nadie se quede sin su trocito de foto mediática. Pero tal vez no sepa que detrás hay una institución que todo lo avala y, de paso, lo paga. Y lo hace en el marco de otro premio que nos han dado como ciudad. No, no me saque ahora lo de que hemos pagado por ese galardón que, además, no le importa a nadie. Sí, ya sé que su suegro, que vive en Pamplona, le preguntó el sábado que de qué presumimos ahora por aquí, que no se acordaba, que no sabía si el galardón tenía que ver con un deportista muy alto de ida y vuelta. No, no. Si se pone usted con esa postura le voy a decir que es un anti-vitoriano y como dice mi alcalde, voy a dejar de ser políticamente correcto para decirle que siempre tiene que haber aquí gente con el no en la boca. Es más, si me sigue criticando de manera pública, tomaré medidas. Porque usted no lo sabe todavía, pero yo soy el mejor. Y compraré más premios que lo demuestren. Ya lo verá.