Cuba vivirá este viernes otra jornada con apenas un par de horas de electricidad para sus 9,7 millones de habitantes, pues se prevé que el 70 % de la isla quede a la vez sin corriente en el momento de mayor demanda energética (tarde-noche), según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), elaborados por EFE.

El país atraviesa una profunda crisis energética desde hace dos años, agravada desde enero por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, una medida calificada por Naciones Unidas como contraria al derecho internacional.

Situación "crítica"

El Gobierno cubano ha reconocido que la situación actual del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es "crítica", con apagones que alcanzan las 20 horas diarias consecutivas en La Habana y hasta los dos días seguidos en el resto de las provincias del país.

En estas condiciones, la UNE prevé para el horario pico de esta jornada una capacidad de generación de apenas 1.065 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.200 MW.

De esta forma, el déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 2.215 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.245 MW.

La situación energética cubana también se explica por la obsolescencia de las termoeléctricas de la isla, en su mayoría construidas durante las décadas 60 y 70 del siglo pasado y que han sufrido años de explotación, sin las inversiones precisas, lo que ocasiona que la mayor parte de esas unidades de generación presenten habituales averías.

Consecuencia de ello, este viernes nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica se mantienen sin aportar energía al SEN por averías o trabajos de mantenimiento. Esta fuente, responsable del 40 % del mix energético, se nutre de crudo nacional y no está afectada por el bloqueo petrolero estadounidense.

Otro 40 % del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía precisa diésel y fueloil importado. La presión de EE.UU. obligó a pararlos por falta de materia prima desde enero. El 20 % restante del mix energético cubano se obtiene de gas y fuentes renovables.

Cuba precisa diariamente unos 100.000 barriles de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas, de los que solo 40.000 provienen de su producción nacional.

La situación energética ha agravado la crisis económica en la isla y, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Cuba afrontará en este 2026 la contracción económica más profunda de la región, con un decrecimiento del 6,5 % de su Producto Interno Bruto (PIB), a lo cual habría que sumar la caída acumulada de más de un 15 % entre 2020 y 2025.