La Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha puesto en valor este martes desde Kiev "el coraje y la resiliencia" de los ucranianos con motivo del cuarto aniversario de las masacres cometidas en la ciudad de Bucha por las fuerzas de ocupación rusas y ha afirmado que Europa seguirá ofreciendo su apoyo militar, financiero y humanitario.
"Cada visita a Kiev es un poderoso recordatorio del coraje y la resiliencia de Ucrania", ha indicado la jefa de la diplomacia europea en un mensaje difundido en redes sociales tras su llegada a la capital ucraniana.
"Bucha se ha convertido en un símbolo de la crueldad de la guerra de Rusia. De los civiles asesinados, muchos de ellos a quemarropa. Algunos con las manos atadas a la espalda. Cuatro años después de estos asesinatos en masa, recordamos a las víctimas", ha dicho Kallas en X tras homenajear a las víctimas en esta ciudad satélite de Kiev junto con el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, y otros ministros del rango europeos.
Declaración contra la impunidad
Además, veintiséis de los veintisiete países miembros de la UE —a falta de Hungría— han firmado este martes una declaración que recuerda a las víctimas de la masacre y aboga por juzgar los crímenes de guerra cometidos por Rusia en Ucrania en el Tribunal Especial sobre el Crimen de Agresión.
Los firmantes piden además que se establezca una Comisión Internacional de Reparaciones para resarcir a Ucrania por los daños sufridos por la invasión rusa, y reafirman su apoyo a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Ucrania según los principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional.
En la declaración se recuerda, además, a los civiles ucranianos que han sido sometidos en Bucha y en otras ciudades y pueblos de Ucrania a "asesinatos en masa, tortura, violencia sexual, deportaciones forzadas y otras violaciones graves del derecho humanitario internacional y de los derechos humanos".
Según las autoridades ucranianas, más de 450 personas murieron en esa ciudad satélite de Kiev durante los 33 días que duró la ocupación rusa. La ciudad fue liberada por las fuerzas ucranianas un día como hoy de 2022, lo que dio lugar al descubrimiento de los cadáveres.