El Ejército de Israel ha informado este viernes de ha atacado un "cuartel general" del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en el mayor campamento de refugiados palestinos en Líbano, situado en las afueras de la ciudad libanesa de Sidón, a pesar del alto el fuego pactado hace cerca de un año entre el Gobierno israelí y el partido-milicia chií Hezbolá.

Las fuerzas israelíes han indicado en un comunicado que han bombardeado "posiciones de Hamás" en el campo de Ain al Hilweh , las cuales eran utilizadas por "el grupo terrorista para perpetrar ataques contra Israel".

"Este cuartel general se ha utilizado durante los últimos meses para preparar actividades terroristas contra las fuerzas israelíes en territorio libanés, y presenta zonas de entrenamiento desde las cuales se planeaban ataques terroristas contra el Ejército y el Estado de Israel", recoge el texto.

En este sentido, ha explicado que la infraestructura atacada estaba ubicada "en el corazón de una población civil, explotando cínicamente sus residentes para promover los objetivos terroristas de la organización y usándolos como escudos humanos". "Estas actividades constituyen una violación de los entendimientos entre Israel y Líbano y una amenaza para el Estado de Israel", ha sostenido.

"Trabajamos para evitar el establecimiento de la organización terrorista Hamás en Líbano y seguiremos actuando enérgicamente contra los terroristas de Hamás dondequiera que operen para eliminar la amenaza a los ciudadanos del Estado de Israel y las Fuerzas Armadas", ha zanjado.  

SEGUNDO ATAQUE CONTRA EL CUARTEL DE HEZBOLÁ EN BAALBEK

Poco después, el Ejército israelí informó de un segundo bombardeo en contra un cuartel de Hezbolá en Baalbek "empleado para promover complots terroristas contra las fuerzas del Ejército y el Estado de Israel".

"La organización terrorista Hezbolá coloca sistemáticamente sus activos en el corazón de las poblaciones civiles, contrariamente a los entendimientos y explotando cínicamente a los residentes y utilizándolos como escudos humanos para promover los objetivos terroristas de la organización", ha indicado el Ejército en redes sociales.

"La actividad terrorista en la sede atacada constituye una violación de los entendimientos entre Israel y el Líbano y una amenaza para el Estado de Israel", ha añadido.

Israel ha lanzado decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego de noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegura que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto Beirut como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.

El alto el fuego, alcanzado tras meses de combates al hilo de los ataques del 7 de octubre de 2023, contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por las autoridades libaneses y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.