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Mesa de Redacción

Oscar San Martín

Tocará irnos al Caribe

Por estas fechas, no vamos a engañarnos, uno ya vislumbra de cerca las ansiadas vacaciones. Días atrás empecé a sondear posibilidades y lo cierto es que volví a llevarme las manos a la cabeza. La voracidad de algunos empresarios a la hora de disparar el precio ya pasa de castaño oscuro. Cuando confías en que algún año se detendrá esta espiral de locos a la hora de exigirte como poco más de 2.000 euros por una semana de descanso en algún lugar turístico, percibes que eres un pipiolo. Los precios siguen y siguen subiendo. Quizá mucha gente esté encantada de vivir por encima de sus posibilidades, quizá la mayoría de las reservas lleven la firma de extranjeros o quizá los haya que pidan créditos para desconectar, pero resulta que luego el porcentaje de ocupación es altísimo. Mientras eso suceda, no nos quedará más remedio que apoquinar más de la cuenta. Hablando el otro día con un amigo sobre este sinsentido, me hizo saber que le piden 8.000 euros por irse a Japón. A este paso, será más barato volar al Caribe que a cualquier lugar de las Baleares, la costa mediterránea o Andalucía debido a los costes realmente abusivos. Ni sé ya dónde han quedado aquellos tiempos de la pensión completa pese a que nunca ofrecieran un mísero solomillo.