El entorno alavés cuenta con multitud de rutas para pasar un buen día con amigos o familia. En este caso, el creador de contenido alavés @guk_green comparte a través de sus redes sociales una ruta por el Desfiladero del Río Purón.
A tan solo 65 kilómetros de Vitoria-Gasteiz, este es un camino único para poder disfrutar del paisaje terminando con una buena comida.
Este paseo se ubica en pleno Parque Natural de Valderejo, en el municipio de Valdegovía, donde se unen las provincias de Álava y Burgos.
Se trata de un camino sencillo, apto para todas las edades. Aunque se advierte, que tras días lluviosos la ruta puede tener barro, por lo que unas zapatillas adecuadas son un accesorio imprescindible.
Acceso a la ruta
Este enclave verde permite conectar mediante dicho desfiladero el valle de Tobalina Burgalés con el Parque Natural de Valderejo Alavés. La ruta se suele hacer uniendo el pueblo de Herrán en Burgos y el despoblado de Ribera en el lado de Álava aunque la ruta se podría alargar para llegar hasta Lalastra.
De hecho, hay gente que toma esta otra opción, comenzando por el sendero desde la localidad alavesa, a la cual podemos llegar siguiendo la carretera A-4338.
La ruta tiene una duración aproximada de 3 horas, teniendo en cuenta la ida y la vuelta. Al seguir el camino del río, se pueden encontrar impresionantes parajes naturales, cascadas y pozas.
Seguir el río para llegar a su cascada
El río Purón nace desde la sierra de Andarejo a 970 metros de altitud. Entre los valles alaveses, se esconde una espectacular cascada a la que se puede acceder tras bajar unas escaleras.
Cabe recordar que este es un entorno protegido, por lo tanto es imprescindible respetar el ambiente y consultar siempre la normativa vigente del Parque Natural antes de acceder a las pozas.
Antes de desembocar en el río Ebro, este corredor fluvial ha ido configurando su cauce, abriéndose camino entre las calizas y margas que conforman la sierra de Arcena.
Este es el corredor fluvial más importante del valle y atesora una importante y nutrida colonia de buitres leonados (Gyps fulvus) que podrán observar aquellos que presten mayor atención a su entorno.
Junto a ellos, también se puede disfrutar de una diversidad vegetal entre quejigos, encinas, hayas y algún contado marojo.
La recompensa al final del camino
Entre todo el impresionante paraje natural, se encuentran grandes campas abiertas con dos zonas de picnic perfectas para descansar y reponer fuerzas.
Para aquellos que prefieren disfrutar de una buena comida, de vuelta a Vitoria se encuentra el Restaurante El Embarcadero. El menú del día tiene un precio de 19,50€ y podrás disfrutar de comer en un embarcadero con vistas al río Ebro.
Como consejo, se recomienda ir después de un día lluvioso, ya que el río suele llevar más agua y las cascadas del camino lucen mucho más.