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Mesa de Redacción

Aitor Álvarez

Graduado por la EHU en Comunicación Audiovisual. Community manager y realizador de vídeos en DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA.

Carnaval

En una época en la que no se puede saber quién es un bot, en la que los poderosos cambian de opinión cada cinco minutos y todo el mundo intenta vender una imagen de ellos mismos alejada de la realidad, tiene sentido que una de las fechas que más ilusión susciten sean los carnavales. No se sabe ni dónde ni cuándo se originaron –se celebraban en Roma, la Antigua Grecia y Egipto–, pero disfrazarse para desfogarse y hacer crítica social es una idea que no ha perdido popularidad a lo largo de los milenios. Con permiso de Halloween, es una de las pocas fechas en las que la gente se disfraza para mostrarse como es.

En imágenes: El color da vida a las comparsas que del Carnaval 2026 de Vitoria-GasteizPilar Barco

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“Un hombre nunca es sincero cuando interpreta su propio personaje. Dale una máscara y te dirá la verdad”, decía Oscar Wylde. Una cita que se suele interpretar de manera negativa, pero que también nos recuerda que solemos esconder nuestras mejores cualidades por miedo o vergüenza. Quizás ese vecino callado y serio sea un gran fan de Superman y, cuando te lo encuentres con su capa roja y mallas azules, descubras a un hombre con una sonrisa interminable que se la pega a los demás. Porque a veces, para conectar con uno mismo, tenemos que disfrazarnos de alguien o algo que nos recuerde que sí podemos ser mejores.