El Kutxabank Araski encara ya la recta final de esta temporada con el único objetivo de sellar cuanto antes una permanencia que este año se vende muy cara. En este sentido, Mendizorroza debe ser de una vez por todas un fortín inexpugnable para que el club vitoriano pueda vivir su undécima campaña en la élite del baloncesto femenino a nivel estatal.

El margen de error se ha agotado y el calendario ya no ofrece tregua. Al Araski le restan diez estaciones para finalizar el trayecto de la fase regular, diez partidos que marcarán la diferencia entre la tranquilidad de la permanencia o el vértigo del descenso.

Con la zona baja de la tabla más apretada que nunca, las discípulas de Madelén Urieta han entrado ya en una fase decisiva donde cada posesión, cada rebote y, en definitiva, cada partido en casa tendrá un valor de oro.

La pelea para evitar el descenso esta marcada por diferencias muy estrechas entre varios equipos. Por encima del Araski se sitúan con ocho victorias y 12 derrotas Joventut, IDK Euskotren y Cadí La Seu. En el vagón de conjuntos con siete triunfos y 12 derrotas se encuentran Lointek Gernika, Movistar Estudiantes y Estepona. Y en la parte mas baja, el casi desahuciado Spar Gran Canaria está condenado al descenso con tres victorias y 17 derrotas, lo que sitúa a las canarias como colistas del torneo.

El tortuoso camino hacia la salvación comienza este domingo 15 de febrero, fecha en la que las verdes se enfrentarán en un nuevo derbi vasco al IDK Euskotren en un Mendizorroza que no asiste a una victoria desde el 12 de octubre del año pasado frente al Gernika.

En esta lucha, algunas jugadoras siguen emergiendo como referentes ofensivos para el Araski. Sami Hill y Dominique Toussaint son los grandes faros ofensivos a los que Made Urieta se agarra para salir victoriosa de los partidos.

La capacidad reboteadora de Isabela Jourdain, con más de seis capturas por encuentro, y la versatilidad de Noa Morro también constituyen sendos clavos ardiendo a la hora de soñar con la salvación, sin obviar el desparpajo de Mama Dembele en el timón.

Ojo a los ‘averages’

En este escenario de máxima exigencia aparece una vez más Mendizorroza como refugio y como arma. Cinco de los diez encuentros restantes se disputarán en Vitoria bajo el calor de la marea verde.

El tortuoso camino hacia la salvación comienza este domingo, fecha en la que las verdes se enfrentarán en un nuevo derbi vasco al IDK Euskotren en un Mendizorroza que no asiste a una victoria desde el 12 de octubre del año pasado frente al Gernika

Allí donde la grada aprieta el equipo deberá reencontrarse con una actitud sólida y combativa, esa que ha permitido en temporadas anteriores a doblegar a rivales directos y firmar victorias de prestigio. Pero el camino hacia la permanencia no se construirá únicamente desde la emoción, sino también desde el juego.

Y como suele ocurrir en estas batallas prolongadas, la calculadora también tendrá su peso. Los enfrentamientos directos con rivales de la zona baja y la gestión de los averages pueden convertirse en un factor decisivo si la temporada desemboca en empates múltiples, una posibilidad más que real en un campeonato tan ajustado.