Hiri Tailerra/Taller de ciudad es, finalmente, la idea elegida por Vitoria para reformar y recuperar el céntrico edificio Goya, en desuso desde hace más de una década, y convertirlo en un punto de referencia y centro de información sobre movilidad sostenible y turismo verde.

También información sobre el patrimonio natural y cultural, alquiler y apoyo a vehículos de movilidad personal, educación ambiental y actividades vinculadas al turismo sostenible.

Esencia original

La propuesta ganadora pasa por transformar el inmueble en un espacio amplio, diáfano y luminoso, gracias a la luz natural y al lucernario original, e intervenir lo menos posible en el edificio para mantener su esencia original y los elementos más característicos de la antigua gasolinera.

En definitiva, se trata de transformar un referente de la movilidad del siglo XX basada en los vehículos de gasoil y gasolina a un referente de la movilidad del siglo XXI encaminada a los eléctricos y bicicletas.

Infografías sobre cómo será el futuro edificio Goya. Cedida

Como destaca el propio equipo ganador del proyecto arquitectónico, cuya identidad se desvelará el viernes, "Goya se convertirá en un edificio poroso, sin barreras, un taller donde construir ciudad".

Blanco y rojo

Así, mantendrá el hormigón de la fachada pintado en blanco, el característico color rojo de la antigua gasolinera y la rampa, que podrá ser transitada a pie y en bici para llegar a la primera planta, así como el acceso directo al exterior.

La previsión del gobierno municipal es que el renovado edificio Goya esté operativo en 2028, tras una obra de año y medio de duración y una inversión de cerca de tres millones de euros.

Borja Rodríguez, concejal de Modelo de ciudad y Urbanismo, y Rocío Vitero, portavoz de EH Bildu, han desvelado hoy los detalles de la iniciativa, ya que el concurso de proyectos fue un acuerdo del equipo de gobierno PSE-PNV y la coalición soberanista.

Garita original

En cuanto a los usos y espacios, el diseño contempla la planta baja como una zona diáfana, abierta a la calle Cadena y Eleta, donde el mobiliario define lugares para zona de espera, área infantil, espacio expositivo, pantallas para consulta de información y posibles exposiciones temporales.

Infografía sobre cómo será el futuro edificio Goya. Cedida

El espacio bajo el porche se habilita para acoger un taller informal de bicicletas, recuperando la garita original como almacén de herramientas y punto de información asociado a este uso.

Y en el otro lateral de esta planta baja se ubicará una zona de recepción con capacidad para hasta 5 informadores en la que se situarán los aseos adaptados, un cuarto de limpieza y un pequeño espacio de espera con asientos y 3 puestos de consulta informática.

Usos y plantas

A su vez, en la zona bajo la rampa se habilitará un almacén con puertas de grandes dimensiones destinado a guardar mobiliario y materiales de la planta baja.

El equipamiento de la planta baja se completa con una sala multiusos con capacidad entre 30 y 50 personas, ideada para celebrar sesiones informativas, mesas redondas y exposiciones temporales.

Remata esta planta un espacio de trabajo para 6 personas con luz natural y que contará con sala de reuniones separada, vestuario, aseo y office, con salida directa al exterior.

Vistas a la Catedral y al parque

El diseño de la primera planta consiste en un espacio diáfano de uso flexible y con capacidad para 100 personas, que podrá acoger eventos de mayor escala con el aliciente añadido de las vistas hacia el parque de La Florida y la Catedral Nueva.

Infografía sobre cómo será el futuro edificio Goya. Cedida

En esta planta también se ubican las aulas taller destinadas a impartir pequeños talleres, junto a los aseos adaptados y salas de lactancia.

Desde esta planta se accede a la cubierta del taller original donde el atractivo radica en los dos miradores de la terraza orientados hacia la Catedral y la Florida.