El palacio Maturana-Verástegui del Casco Viejo de Gasteiz ya no está en riesgo, corrobora la alcaldesa, Maider Etxebarria. Tras 18 meses de trabajos y 2,2 millones de euros invertidos para asegurar la estructura, el edificio está preparado para acoger el futuro museo de la historia de Vitoria.

A partir de ahora, el espacio expositivo se va a adecuar, por lo que toca diseñar el interior del edificio y el contenido a exhibir sobre la historia y la memoria de la ciudad, con especial foco en los años 60 del siglo pasado.

Tres zonas expositivas

Así, el futuro museo va a disponer de tres zonas expositivas, coincidiendo con tres periodos distintos de la historia de Vitoria. El primero va desde la fundación de la ciudad en el año 1181 hasta el año 1956, lo que viene a ser la preindustrialización.

El segundo periodo, el que más peso va a tener en la exposición, es el de los años de industrialización de Vitoria con el desarrollo de los polígonos industriales, la implantación de empresas y la llegada de inmigrantes del resto del Estado para trabajar en la industria vitoriana.

Es el periodo de construcción de los denominados barrios de oro de Gasteiz, caso de Adurza, Zaramaga, Abetxuko...

"Manos a la obra"

Por último, el tercer periodo de la historia de la ciudad que va a tener espacio en el museo es el que transcurre hasta la Vitoria de hoy en día. "Bajo estas ideas generales, nos ponemos manos a la obra para definir los espacios donde se van a plasmar los contenidos", avanza la alcaldesa.

Por lo tanto, el siguiente paso es sacar a concurso la contratación de las obras en el interior del palacio Maturana-Verástegui con una partida económica de 200.000 euros en cuanto se activen los presupuestos del Ayuntamiento para 2026.

Palacio Maturana-Verástegui. Josu Chavarri Erralde

Posteriormente, se acometerá la última fase con la instalación de todos los elementos expositivos que forman la muestra sobre la evolución de la historia de la ciudad que abrirá en el palacio Maturana-Verástegui.

Bajo control arqueológico

Hasta la fecha, el grueso de las obras ha consistido en consolidar y reformar la fachada y el tejado del palacio Maturana-Verástegui y poner en valor este palacio del Casco Viejo.

Todas estas actuaciones se han realizado bajo control arqueológico, lo que implica la presencia de un experto encargado de documentar cada labor mientras se ejecutan las obras.

Cabe recordar que, tras la aparición de numerosas armas en las excavaciones realizadas, se piensa que el emplazamiento del actual palacio albergó una fragua armera en época medieval.

Guerras de bandos

Además, otros restos metálicos y de piedra hallados en la base del edificio permitieron conocer diversos usos y costumbres de la ciudad entre los siglos XIII y XV.

El palacio se construyó en el siglo XVI, en el contexto de pacificación decretado por los Reyes Católicos para poner fin a las guerras de bandos que, a nivel local, enfrentaban a los Calleja y a los Ayala.

El edificio se erigió a iniciativa del canónigo Antonio Sáenz de Maturana, del bando Calleja, que controlaba la calle Zapatería. La fachada posterior del palacio se abre a esta calle.