Nunca es tarde para estudiar y el acceso a los centros de educación superior debe abrirse a los adultos que desean seguir formándose, creando oportunidades de aprendizaje de manera flexible, abierta y creativa. Bajo esa filosofía, el programa Aulas de la Experiencia de la EHU ofrece a los mayores de 55 años que no realizan actividad laboral remunerada la oportunidad de acceder a una formación de calidad.

Mariate Vizcarra, docente del programa, explica que las fortalezas de estos estudios radican en la consolidación del título, además de contar con profesorado universitario de alto nivel. “Son especialistas en la temática que imparten, con un nivel académico muy alto, y la calidad de las clases es importante”, señala. La formación, además, va mucho más allá del aula: en cada asignatura se realiza una salida a un museo, a una iglesia románica o a cualquier espacio vinculado a los contenidos trabajados. “Hay una asignatura de lectura de mapas y hace dos semanas hicieron una salida con brújula y mapa en mano a la zona de Hueto de Arriba”, recuerda.

Acto de graduación de las Aulas de la Experiencia del Campus de Álava. Nuria González

Las Aulas de la Experiencia del Campus de Álava imparten el Título Universitario en Ciencias Humanas, dirigido a personas mayores de 55 años que deseen ampliar su formación humanística y sociocultural. Se divide en cuatro cursos académicos, compuestos cada uno de dos cuatrimestres. En cada cuatrimestre se imparten cuatro asignaturas –tres obligatorias y una optativa a elegir por el alumnado–. Todas tienen una carga de 4,5 créditos, equivalentes a 45 horas lectivas. La superación de estos estudios y el título que se obtiene no facultan para el acceso a titulaciones oficiales. Asimismo, tampoco facultan para el ejercicio de actividades de tipo profesional.

Otra de las fortalezas del programa es que, en palabras de Mariate, el alumnado “hace una vida social increíble”. A su juicio, son personas con “mucha inquietud cultural” a quienes las aulas les permiten seguir alimentando su curiosidad. Así lo ilustra el testimonio de uno de los alumnos: “Cuando dejé de trabajar llegaba a las comidas familiares y se me acababan los temas de conversación porque tampoco hacía nada especial a lo largo del día. Ahora hay un montón de cosas que aportar: lo que hemos hablado en las aulas, lo que nos ha contado un profesor sobre el cambio climático, o lo que ocurrió en tal siglo en tal lugar”.

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En imágenes: El campus de Álava de la EHU acoge las III jornadas de las Aulas de la Experiencia Jorge Muñoz

Entre quienes se matriculan, Mariate subraya que “cada persona tiene una historia detrás”. “Hay gente que se quedó viuda y en ese momento se apuntó a las aulas, y las aulas le han dado otra vida. Lo importante es que son personas curiosas, a quienes el programa les brinda esa oportunidad de seguir aprendiendo durante toda la vida”, reflexiona la docente. Con el paso del tiempo, muchas continúan vinculadas, asistiendo a optativas, cursos complementarios o asignaturas adicionales.

Tipo de estudiantes

El perfil de entrada es enormemente variado. “Hay desde personas que han trabajado en una fundición hasta amas de casa, gente que ha sido doctora, profesora de universidad, médicos, enfermeras… de todo”, describe Mariate. Esa diversidad se prolonga fuera del aula: el alumnado organiza por su cuenta comidas, salidas y viajes, siempre con un componente cultural. “Todos los sitios donde van, van a ver museos o algo que han estudiado en alguna asignatura de historia. Siguen vinculados a las ciencias humanas y al conocimiento en todas las actividades que hacen en grupo”, apunta la docente.

Acto de graduación de las Aulas de la Experiencia del Campus de Álava. Nuria González

Las clases se imparten de cuatro a siete de la tarde, con dos asignaturas por jornada repartidas en distintas combinaciones de días a lo largo de la semana. Entre las optativas disponibles figuran materias de arte, literatura, psicología o escritura creativa. El pasado viernes 22 de mayo se celebró la graduación de 34 alumnos y alumnas que han completado los cuatro años lectivos. El plazo de preinscripción para el primer curso del Título Universitario en Ciencias Humanas 2026-27 transcurre del 15 de mayo al 15 de junio de 2026, con cincuenta plazas disponibles.

No obstante, el programa atraviesa un momento de menor demanda. Antes de la pandemia, las cincuenta plazas se cubrían cada año con lista de espera; este curso solo se han matriculado 36 personas, dejando 14 sin cubrir. Mariate señala como factor determinante la proliferación de oferta formativa municipal: programas como los cursos Bizan o la propuesta de la Fundación Vital dirigida a mayores de 55 años ofrecen contenidos similares, pero con menor exigencia de asistencia y continuidad. “Los nuestros son como una carrera, un grado de cuatro años. No hay exámenes, pero sí se exige asistir al menos al 80% de las clases para superar cada materia”, explica. Frente a ello, otras iniciativas presentan una estructura más corta y flexible que, reconoce la docente, resulta más accesible para quienes no desean asumir un compromiso de larga duración.