Nuevas noticias preocupantes para la comarca de Aiaraldea. Cuando Tubos Reunidos continúa dirimiendo su futuro tras el ERE presentado por la compañía que afecta a 240 trabajadores de sus plantas de Amurrio y Trapagaran, este miércoles fue la otra gran tubera de la comarca, Tubacex, la que hizo saltar la alarma ante la posibilidad de que la empresa pueda tomar medidas como consecuencia del impacto que está teniendo sobre sus pedidos la crisis abierta en torno al estrecho de Ormuz.
Según apuntó el miércoles LAB en un comunicado, durante la reunión del martes entre dirección y comité en el marco de las negociaciones del nuevo convenio, la empresa “puso encima de la mesa la amenaza de un posible ERTE, apelando a la incertidumbre y a la bajada de carga de trabajo”. Fuentes de la compañía consultadas no hablan explícitamente de ERTE, pero sí apuntan a que se trasladó a la representación de la plantilla que si la situación desatada por la guerra de Irán y el bloqueo de Ormuz –con impacto directo sobre el negocio del petróleo y el gas– con la derivada caída de pedidos no mejora en unas semanas, la empresa –con plantas principales en Llodio y Amurrio– se plantea algunos ajustes temporales.
Incertidumbre del mercado
Según los datos de comercio exterior hasta febrero publicados esta misma semana por el Eustat, la exportación alavesa de Tubos y perfiles huecos sin soldadura de hierro o acero ha caído en los dos primeros meses del año un 78,3% en relación al mismo periodo de 2025. Un sector que ya venía de ser duramente golpeado por el despliegue arancelario de la Administración Trump, que supuso un enfriamiento en las decisiones de inversión del mercado, no solo en Estados Unidos.
La compañía con sede en Laudio cerró 2025 con un beneficio neto de 15,9 millones de euros, un 30,5% menos que en el ejercicio anterior. El jueves 23 presentará los resultados del primer trimestre del año y los expertos prevén que reflejen el impacto del conflicto en Irán, con caídas en ventas en torno al 17%, según el análisis de Renta 4.
La implantación de Tubacex en EEUU, con varias plantas productivas e integración en la cadena de valor, así como la apuesta por productos de alto valor añadido y la diversificación de su cartera de pedidos le permitió superar con cierta holgura el embate arancelario en 2025.
Pero ahora se suma la crisis en torno al golfo Pérsico, que golpea directamente a uno de los grandes proyectos de Tubacex: su nueva planta de Abu Dhabi, que ya estaba operativa al 100%, y el megacontrato de diez años con ADNOC –el consorcio emiratí Abu Dhabi National Oil Company– para el suministro integral de soluciones CRA OCTG (Aleación Resistente a la Corrosión para Productos Tubulares de Uso Petrolero) para la extracción de gas. Un impacto que se suma al lógico efecto sobre la logística, afectada por el cierre del estrecho de Ormuz.
Según los datos que ofreció Tubacex al hacer públicos sus resultados de 2025, su mix de ventas presenta un perfil diversificado lo que, en momentos como el actual –con los sectores petrolero y gasístico en el ojo del huracán–, supone una ventaja. Así, por ejemplo el sector denominado PowerGen supuso el año pasado un 7,5% de las ventas, con pedidos relevantes en Asia o la confirmación de pedidos para Francia; el Aeroespacial, por su parte, representó el 5,3%, en un mercado cada vez más orientado a programas de largo plazo.
“Presión”
Pero la lectura de la parte sindical es otra. Y es que la empresa se haya inmersa en una larga negociación para renovar el convenio, que en los últimos meses ha estado jalonada por varios paros parciales en las plantas de Laudio y Amurrio.
El martes, la dirección presentó al comité una propuesta final, explicaron fuentes de la empresa, a la que espera una respuesta en una nueva cita mañana. En un comunicado hecho público el 22, LAB denunció “presión, miedo y prisas para imponer un convenio a la baja” a través de una propuesta que, reprochó, “pretende vender mejoras económicas que, en realidad no compensan la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años”.
“No será la única”
A la situación de Tubacex se refirió el miércoles en Radio Euskadi la portavoz del Gobierno Vasco, Maria Ubarretxena, que afirmó que “lamentablemente es una noticia no positiva” y defendió la actuación del Ejecutivo vasco para “estar preparado” ante la “tremenda” incertidumbre mundial.
El vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, apuntó a su vez que “seguramente no será la única” empresa vasca que adopte medidas de este calado “si el conflicto persiste”.