La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes, a propuesta del Departamento de Políticas Sociales, la licitación de la gestión del comedor social Bidelan por una cuantía de 427.362 euros para los dos próximos años. El servicio, en funcionamiento en la calle San Vicente de Paúl desde finales de mayo de 2024, registró en 2025 un total de 40.537 usos correspondientes a 241 personas. Con 70 plazas, a los servicios de comida y cena, añade los desayunos para llevar.

El comedor social forma parte del programa de prestaciones municipales y da respuesta a necesidades básicas de alimentación. Ofrece servicios de comida y cena -en dos turnos de 35 tanto a mediodía como a la noche- en un espacio que fomenta la convivencia y las relaciones personales. Promueve, además, la mejora de hábitos alimenticios, de higiene, relaciones interpersonales y salud. De ahí, que el concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero, asegure que “se trata de un recurso fundamental para apoyar el plan de inclusión social individual de cada persona”.

Además de satisfacer una necesidad básica como la alimentación, se ofrece acompañamiento socioeducativo y se desarrollan acciones de intervención social orientadas a la inclusión y la autonomía personal. “Ofrecemos una atención integral que combina la manutención con la detección de necesidades de las personas usuarias y la elaboración de propuestas de intervención socioeducativa. Es un recurso preventivo y de inclusión frente a situaciones de vulnerabilidad y exclusión social. Un espacio de encuentro y convivencia que fomenta la autonomía, la autoestima y la capacidad de elección de las personas”, ha detallado Royero.

El servicio de comedor social está destinado a personas en situación de vulnerabilidad con insuficientes recursos económicos, derivadas por los servicios sociales. Entre las principales problemáticas que intenta abordar el servicio de comedor se encuentran la pobreza alimentaria e imposibilidad de tener una alimentación adecuada; la ausencia de vivienda o tener un alojamiento precario sin posibilidad de cocinar o de mantener condiciones de higiene; la insuficiencia de ingresos para necesidades esenciales; la soledad, el aislamiento y el deterioro relacional; los problemas de salud; las dificultades idiomáticas y culturales, etc.

Servicios sociales de cuidados

De esta forma, el comedor social ha adoptado el modelo de servicios sociales de cuidados, acorde con los principios de atención integral, proximidad y personalización de los apoyos. Como claves, la atención centrada en la persona, el enfoque comunitario y de proximidad, la atención integral, la prevención y detección de situaciones de riesgo, el trabajo interdisciplinar y la accesibilidad lingüística y cultural.

El comedor Bidelan ofrece servicio los 365 días del año en horarios de comida (20.146 usos) y cena (20.391 cenas) con personal cualificado. El perfil habitual de personas usuarias corresponde a un adulto, mayoritariamente hombre, en situación de soledad y con una media de edad de 32 años.