Seis de los 20 investigados por los altercados que se produjeron en Vitoria-Gasteiz el pasado 12 de octubre con motivo de la contramanifestación a un acto convocado por la Falange, en los que resultaron heridos 22 ertzainas, declararán el próximo martes ante el Juzgado de Instrucción número 4 de la capital alavesa.
El sindicato de la Ertzaintza Euspel, que interpuso la denuncia y les atribuye delitos de desórdenes públicos, atentado contra agentes de la autoridad agravado y lesiones, no descarta solicitar medidas cautelares contra ellos.
El pasado día 8 testificaron un total de nueve ertzainas del total que resultaron heridos y el día 20 lo harán otros cinco. Más adelante se señalará la fecha para que sigan ofreciendo su testimonio el resto de agentes lesionados.
El abogado de Euspel, José Antonio Bitos, que representa a la mayoría de los ertzainas demandantes, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que les atribuye delitos de desórdenes públicos, atentado a agentes de la autoridad agravado por el uso de instrumento peligroso --en este caso adoquines y piedras que lanzaron a los agentes--, así como delito de lesiones.
Según ha asegurado el abogado, los objetos contundentes arrojados a los agentes causaron también la rotura de al menos cinco cascos de los ertzainas, varios escudos, pantallas protectoras, etc. El atentado a la autoridad conllevaría penas de entre tres años y un día de prisión y cuatro años y medio. Esta última pena es la que pretende solicitar Euspel.
"VIOLENCIA, AGRESIVIDAD Y ORGANIZACIÓN"
Durante las declaraciones, los ertzainas relataron que "hacía muchos años que no veían este nivel de agresividad y violencia" ni de organización "de estos grupos de violentos". "Superaron las líneas policiales iniciales que la conformaban solo agentes de Seguridad Ciudadana, ni siquiera eran los de Brigada Móvil los que estaban en principio comisionados para asistir, y las superaron con creces", ha afirmado Bito.
El letrado ha destacado que en los vídeos se observa claramente que los agentes tuvieron que "retroceder por el lanzamiento de botellas, piedras y tapas de las alcantarillas". "Rompían el asfalto para conseguir todavía más munición contra los agentes y llevaban las zapatillas encintadas para evitar perderlas si corrían. La gran mayoría iba con guantes negros y había algunos con guantes blancos que dirigían a los demás", ha añadido.
Tal como ha precisado, estos indicaban al resto de participantes "cómo atacar, dónde atacar, cuándo lanzar, cuándo ir a un sitio, cuando ir a otro sitio, la colocación de barricadas, incluso la utilización como escudos de sombrillas de parasoles de los restaurantes y de los bares para evitar el lanzamiento de foam".
"Fue algo muy profesionalizado. Es lo que más sorprendió a los ertzainas, además del nivel de violencia y agresividad contra ellos. Por eso hay casi una veintena de agentes heridos", ha apuntado.
MEDIDAS CAUTELARES
A la espera de las declaraciones que realicen los investigados, el abogado estudiará la posibilidad de pedir medidas cautelares que garanticen que estarán a disposición judicial en su día.
"Hay algún ciudadano que es extranjero y podemos solicitar la retirada de pasaporte o la firma de cada uno el día 15 de cada mes, dependiendo de lo que declaren. No descartamos ninguna posibilidad en cuanto a medidas cautelares", ha indicado. La toma de declaración comenzará el martes a las 9.30 horas con cinco ertzainas, para proseguir con seis de la veintena de investigados.