Agentes de la Ertzaintza y los Mossos d´Esquadra han desarticulado este martes a una banda de origen europeo y latinoamericano que traficaba con drogas en Euskadi y en Cataluña.
La operación conjunta ha permitido la detención en Vitoria-Gasteiz y en L´Hospitalet de Llobregat de los seis responsables de un grupo criminal especializado en el tráfico de drogas.
La investigación ha requerido la coordinación constante entre ambos cuerpos policiales para superar las medidas de contravigilancia implementadas por las personas detenidas. Se ha desmantelado el punto de suministro de droga en la capital alavesa, así como de tres puntos utilizados para su almacenamiento y distribución.
La investigación se inició el mes de mayo de 2025, cuando la Ertzaintza detectó que un proveedor de varios traficantes de Vitoria-Gasteiz venía de Cataluña, por lo que se inició la coordinación con los Mossos d´Esquadra estableciendo un sistema de trabajo conjunto basado en el intercambio de información, la planificación operativa y el apoyo mutuo en todas las fases del dispositivo.
Este martes se llevó a cabo el operativo finalista cuando el presunto correo, residente en Cataluña, volvió a la capital alavesa a proveer de cocaína a dos hombres, asentados en Vitoria-Gasteiz, con relación de amistad entre ellos. Unos de estos, entregaba la droga a un tercer hombre que la distribuía a menor escala y que, en ocasiones, era ayudado por su pareja sentimental.
Estas cinco personas fueron detenidas por la Ertzaintza y, paralelamente, los Mossos d´Esquadra, procedieron al arresto de la pareja sentimental del suministrador en la localidad de L´Hospitalet de Llobregat.
La operación denominada “Moxolo” ha culminado con la detención de las seis personas que participaban de manera activa en el seno del grupo criminal que abastecía a diferentes municipios de Euskadi y de Cataluña. Se han intervenido 500 gramos de cocaína, parte pura y parte ya cortada. También se ha logrado desmantelar tres puntos de almacenamiento y distribución utilizados por el grupo en la zona de Vitoria-Gasteiz, además del punto de suministro de la droga. También se han incautado aproximadamente 33 000 euros, un vehículo, dispositivos electrónicos y documentación relevante para la investigación.
Una investigación marcada por la sofisticación criminal
El grupo criminal desarticulado operaba con un alto nivel de profesionalización. Los investigados aplicaban estrictas medidas de seguridad para evitar ser detectados, dificultando enormemente el trabajo policial. Entre las prácticas observadas se encuentran:
• Controles constantes de contravigilancia, especialmente por parte del proveedor, afincado en L’Hospitalet de Llobregat, quien modificaba rutas, horarios y puntos de encuentro de manera imprevisible, así como por los suministradores afincados en Vitoria-Gasteiz.
• Reuniones breves y en lugares de alta afluencia, dificultando la observación discreta.
• Movimientos fraccionados de la droga para minimizar pérdidas en caso de intervención policial.
Estas medidas obligaron a los investigadores a desplegar recursos técnicos avanzados, equipos de vigilancia especializados y un seguimiento minucioso de cada movimiento del grupo criminal. La capacidad de adaptación de los agentes y la coordinación entre unidades fueron determinantes para mantener la investigación activa sin comprometer su éxito.
El principal proveedor, con base operativa en L’Hospitalet de Llobregat, representó uno de los mayores retos de la investigación. Su experiencia en el ámbito del narcotráfico y su obsesión por la seguridad personal lo llevaron a adoptar patrones de movilidad extremadamente cambiantes y a realizar controles exhaustivos de su entorno.
La complejidad del caso exigió la participación de unidades especializadas en vigilancia, análisis de inteligencia, investigación criminal, intervención operativa y apoyo técnico tanto por parte de la Ertzaintza como de los Mossos d´Esquadra.
Los cinco detenidos por la Ertzaintza, el proveedor, de 50 años y de procedencia europea, tres hombres de 27, 46 y 48 años de origen latinoamericano, la pareja de uno de ellos, de 48 años, también de origen latinoamericano, han sido puestos hoy a disposición judicial.
La detenida en L´Hospitalet de Llobregat por los Mossos d´Esquadra, de 53 años y de origen latinoamericano, pasó ayer, jueves, a disposición judicial.