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Una pequeña pero gran fiesta reivindica la escuela pública en Vitoria

La plataforma Euskal Eskola Publikoaz Harro organizó este domingo talleres y actuaciones en Santa Bárbara para mostrar el "orgullo" de formar parte de ella y recordar que estamos a las puertas de la prematriculación

En imágenes: La Escuela Pública Vasca se reivindica con una fiesta en GasteizPilar Barco

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Hasta el payaso Motx no quiso perderse la pequeña pero gran fiesta que este domingo reivindicó los valores de la escuela pública en la plaza de Santa Bárbara de Vitoria, entre talleres de pintacaras, otros para hacer chapas, venta de camisetas, stands informativos con las fechas de las jornadas de puertas abiertas y bailes.

Y eso que, como contó a los txikis, se levantó de lo más triste en el baserri, al no encontrar sus calcetines favoritos, que, por arte de magia, aparecieron a través de un truco, gracias a la ayuda de este pequeño público que le demostró, tal y como pensaba, que el alumnado de la pública es de lo “más amable y adorable”. 

El payaso Motx

Se trataba de la primera vez que la plataforma de Gasteiz Euskal Eskola Publikoaz Harro organizaba un evento así en la ciudad con el fin de transmitir que están “orgullosos y orgullosas” de formar parte de ella y de animar a las familias a “apostar fuerte” por este tipo de educación, teniendo en cuenta que estamos a las puertas del comienzo de la prematriculación, que, en concreto, tendrá lugar entre el 2 y 13 de febrero. 

“En estos tiempos en los que la privatización, el individualismo y la intolerancia parecen imponerse, queremos defender lo público como refugio colectivo de convivencia, pluralismo y cohesión”, defendió la misma a través de un comunicado que hizo público en esta celebración.

Muchas son sus razones, como alegaron. Entre ellas, que es el “espejo” de la diversidad, “garantía de euskaldunización”, “opción de calidad constrastada” y “la más cercana y abierta”.

ASÍ SE EMPIEZA

“Lo que queremos es tener una escuela pública fuerte y para tenerla así se empieza apostando por ella como familias llevando a nuestras hijas y hijos a ella”, explica Maribel López de Luzuriaga, miembro de dicha plataforma.

Siempre, como dice, quedan retos para mejorar la escuela pública pero “un buen paso para mejorarla es apostar por ella”. 

López de Luzuriaga con la camiseta de la plataforma

De ahí que este domingo “lo que queremos reivindicar es que las familias autóctonas, que igual tienen ese poder de elección de centro, porque hay otras a las que no les dejan elegirlo, pues que apuesten por la escuela pública, que forman parte de la escuela cercana a su casa, la escuela de barrio, porque siendo parte de ellas es como se mejora. Desde el profesorado se hace un trabajo excepcional, las familias también, desde las AMPA".

Así que, hoy en día, "podemos decir que estamos contentas y contentas con la decisión que como familias hemos tomado a favor de la escuela pública”.

En cuanto a la valoración de esta primera fiesta, “no esperábamos que se iba a acercar tanta gente. Estamos contentos. Pero lo que más nos interesa a nosotros es que a partir del 2 de febrero, que todo el mundo pase por la escuela más cercana a su casa, que la conozcan, que apunten a sus hijas y a sus hijos”.

TALLERES

Entre sus actividades, “triunfaron”, especialmente, como detallaba Iera Larrabeiti, otra representante de Euskal Eskola Publikoaz Harro, los talleres de chapas y pintacaras: “Para los primeros, por ejemplo, al principio solo habíamos puesto una mesa, y visto su éxito, hemos puesto dos”.

Larrabeiti mostrando algunos de los diseños del taller de creación de chapas

Entre sus diseños, frases que presumían del “orgullo” de la escuela pública y el árbol que representa los frutos que da a futuro este tipo de educación “a la hora de crear una sociedad más justa, fuerte y cohesionada”.

La pequeña Jare, de dos años, pasó por “chapa y pintura”, en el taller que transformó su cara en el de una linda minina, y tras ello, hizo cola junto a su hermano Liher, de 5, y su aita, Álvaro, para subirse al gargantúa.

“Mi familia ha apostado por la escuela pública por sus valores y cercanía”, detallaba este padre que eligió por estos motivos el centro Errekabarri, de Salburua.