Este domingo 30 de noviembre a las 13:00 horas más de cuarenta entidades de protección animal han convocado concentraciones simultáneas en las tres capitales vascas. Bajo el lema “No a la tauromaquia infantil / Umeen tauromakiari ez” las organizaciones quieren mostrar un rechazo unánime a la Proposición de Ley presentada de forma urgente por PNV y PSE, que permitiría la participación de menores en espectáculos taurinos y autorizaría el uso de animales de menos de 18 meses. Además, advierten de que se trata de una ley pionera en el Estado, impulsada mediante un procedimiento acelerado y sin espacio para la participación ciudadana.
Las asociaciones recuerdan que esta iniciativa, registrada por PNV y PSE el 31 de octubre y avalada por el Gobierno Vasco el 18 de noviembre, contradice de manera directa la Ley Vasca de Protección Animal 9/2022, norma aprobada por el ejecutivo del ex lehendakari Iñigo Urkullu, que prohibía expresamente el empleo de animales jóvenes en este tipo de celebraciones. En ese período las organizaciones enviaron al Parlamento informes educativos, técnico-veterinarios y jurídicos.
También subrayan que esta Proposición de Ley “no solo permitiría festejos taurinos con menores y con becerros de menos de 18 meses, sino que crearía un marco jurídico que blinda a organizadores y ayuntamientos, dejando sin una protección real tanto a los animales como a la propia infancia”. Aseguran que, al regular los llamados “espectáculos taurinos de fomento”, la ley aumentaría las subvenciones y el gasto público destinado a estos festejos, fomentando su expansión con dinero de toda la ciudadanía.
Una ley que promueve la insensibilización infantil
En el plano educativo, los colectivos insisten en que la evidencia científica y los informes profesionales entregados al Gobierno Vasco —incluidos informes educativos y recomendaciones internacionales, entre ellas las de Naciones Unidas— advierten de que exponer a la infancia a violencia contra animales reduce la empatía, normaliza el maltrato y genera un impacto negativo en su desarrollo emocional. “Las niñas y niños de Euskadi merecen crecer en entornos seguros, empáticos y libres de violencia”, afirman.
En relación con el maltrato animal, recuerdan que estos espectáculos suponen un sufrimiento grave para animales bebé que no comprenden la situación, se asustan, sufren estrés extremo y pueden resultar lesionados. La propia ley, denuncian, “no define de forma adecuada el maltrato, no concreta qué lesiones deben considerarse y omite el daño psicológico, lo que hará casi imposible denunciar abusos”.
Ley pionera en el Estado y sin participación ciudadana
Las entidades destacan además la gravedad del precedente para otras Comunidades Autónomas: sería la primera norma en el Estado que legaliza espectáculos taurinos infantiles abriendo la puerta a un retroceso ético a nivel estatal y europeo. “Euskadi no debe exportar violencia ni insensibilidad. Debe exportar cultura, bienestar, paisaje, diversidad, ciencia y convivencia”, señalan.
También subrayan la falta de transparencia y participación pública ya que la iniciativa se ha tramitado por urgencia “sin motivo justificado”, sin informes técnicos completos y será llevada al Parlamento por vía de lectura única, evitando alegaciones, participación ciudadana y reduciendo el control democrático.
Las asociaciones insisten en que este mensaje no va dirigido contra ningún partido político, sino contra “una ley concreta, redactada por personas que han dado un giro ético hacia atrás”. Aspiran a que “las bases sociales del PNV y del PSOE, personas sensibles y progresistas, se sientan interpeladas y conscientes de la gravedad de este retroceso”.
Las organizaciones recuerdan que más de 30.000 personas ya han mostrado su oposición y que esta movilización busca reforzar una postura social amplia, transversal y ajena a ideologías partidistas.
Los colectivos convocantes hacen un llamamiento a todas las familias, asociaciones, educadores, profesionales de la salud, votantes de todas las sensibilidades y ciudadanía en general a acudir el domingo. “Esta ley marcaría 30 años de retroceso ético si se aprueba. La sociedad vasca está muy por delante de esta propuesta. Es el momento de defender a nuestros niños y niñas, y de proteger a los animales de prácticas crueles que no representan a la Euskadi del siglo XXI”.