La relación fiscal entre Euskadi y el Estado ha dado este miércoles un nuevo paso en su actualización con la aprobación de la senda de estabilidad presupuestaria para el periodo 2026-2028, un acuerdo que consolida el marco financiero sobre el que se construirán las próximas cuentas públicas vascas. La Comisión Mixta del Concierto Económico, reunida de forma telemática, ha fijado un límite de deuda del 13% del PIB para el Gobierno Vasco y unos objetivos de déficit del -0,3% para el Ejecutivo Pradales y del -0,1% para las diputaciones forales.
El acuerdo, adoptado por unanimidad entre las instituciones vascas y la Administración General del Estado, se enmarca en un paquete más amplio de once decisiones que buscan reforzar la estabilidad financiera y actualizar los mecanismos de relación bilateral. Según las partes, estas cifras se ajustan a las previsiones ya manejadas por Euskadi y ofrecen “mayor seguridad” a la hora de diseñar los presupuestos de los próximos ejercicios.
La senda pactada no es un elemento aislado, sino que se acompaña de la aprobación del Plan Económico-Financiero 2025-2026, considerado clave para garantizar el cumplimiento de los objetivos fiscales. Ambos instrumentos, según las instituciones vascas, permitirán mantener el equilibrio entre disciplina presupuestaria y capacidad inversora en un contexto económico todavía incierto.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la consolidación de la flexibilización del umbral de endeudamiento, una medida que ya fue pactada en abril de 2025 y que ahora adquiere carácter permanente. El Gobierno Vasco interpreta este avance como un refuerzo de su autonomía financiera, al ampliar el margen para recurrir al endeudamiento y sostener políticas públicas estratégicas.
Cupo de 2025: 1.464,7 millones
En paralelo, la Comisión Mixta ha dado luz verde a los importes del Cupo, el principal indicador de la relación económica entre Euskadi y el Estado. El Cupo líquido definitivo de 2024 ha quedado fijado en 1.735,6 millones de euros, mientras que el provisional de 2025 se sitúa en 1.464,7 millones. Estas cifras incluyen compensaciones y ajustes derivados de competencias y políticas compartidas, y son consideradas una referencia esencial para el equilibrio de las cuentas vascas.
El encuentro también ha servido para acordar la participación de Euskadi en varias dotaciones extraordinarias en materia de salud, con una financiación superior a los siete millones de euros entre 2025 y 2026. Estas partidas se destinarán a iniciativas como el Plan de Acción de Salud Mental, la prevención del suicidio y programas orientados a mejorar la eficiencia del sistema sanitario.
Más allá de los acuerdos concretos, la reunión ha tenido un marcado carácter estratégico. Las instituciones han confirmado el inicio de los primeros contactos para renovar la metodología de cálculo del Cupo correspondiente al quinquenio 2027-2031. El actual modelo, vigente hasta 2026, deberá ser revisado, lo que abre un proceso de negociación clave para el futuro del autogobierno económico vasco.
En este sentido, ambas partes han subrayado la importancia del diálogo bilateral como herramienta para actualizar el Concierto Económico, un sistema que consideran plenamente vigente. Desde noviembre de 2024, se han celebrado cinco reuniones de la Comisión Mixta, en las que se han alcanzado un total de 45 acuerdos en materias fiscales y financieras.
La sesión de este miércoles ha estado presidida por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, junto a los consejeros vascos Noël d’Anjou y María Ubarretxena, con la participación también de representantes de las tres diputaciones forales y altos cargos de la Administración estatal.
Como siguiente paso, la Comisión volverá a reunirse antes del 30 de septiembre con el objetivo de aprobar la metodología que permitirá calcular la financiación complementaria del sistema de atención a la dependencia en Euskadi. Una cita que, al igual que la de hoy, se enmarca en el proceso continuo de ajuste y actualización de uno de los modelos de relación fiscal más singulares de Europa.