londres. La seguridad durante los Juegos Olímpicos de Londres, que empezarán este 27 de julio, "no se ha puesto en peligro" pese a reconocer la empresa responsable de la protección del evento su falta de preparación, afirmó ayer el presidente de la organización de los JJOO, Sebastian Coe. El exatleta británico insistió en este punto después de que la compañía privada encargada de la seguridad durante los Juegos G4S reconociera esta semana que no cuenta con personal preparado suficiente para proteger la olimpiada.

Tras el anuncio de G4S, que ha generado una gran inquietud en este país a menos de dos semanas para el arranque de los Juegos, el Gobierno del Reino Unido ha tenido que movilizar a un total de 17.000 soldados, 3.500 más de lo previsto, para garantizar la protección y la seguridad. Ese cambio de planes de última hora ha obligado a repatriar a soldados destacados en países como Afganistán y a que otros cancelen sus vacaciones, aunque las autoridades han insistido en todo momento en que esto "no socavará la seguridad de los Juegos". "Trabajaremos muchísimo, remediaremos esto, la seguridad no quedará comprometida. La realidad es que G4S esperaba que la gente cumpliera y cuando no lo hicieron, como ya dijo la ministra de Interior (Theresa May), actuamos muy rápido. Se ha puesto en marcha un plan prudente y sensato", enfatizó Coe.