“El coaching artístico es, un poco, como aprender a bailar en la neblina hasta que salga el sol”. Desde el Centro de Empresas del Casco Medieval de la capital alavesa, Jerónimo Alberto Delor ha puesto en marcha un proyecto con el que el músico, fotógrafo y coach busca ofrecer un punto de apoyo a quienes, dentro del mundo de la creación, necesitan una ayuda. “No soy un gurú ni nada de eso; simplemente quiero hacer la pregunta justa en el momento preciso”, explica el creador argentino.

Desde el pasado mes de enero, desde lo alto de la colina se ofrece un acompañamiento artístico –tanto presencial como online– en cuestiones como, por ejemplo, el miedo al fallo, la creación de espacios de trabajo o la organización de la labor creativa. “No doy consejos, no hago tutorías... Es una cuestión de ver y conocer los recursos que tiene la persona que viene e ir trabajando con un objetivo para ir acortando la brecha”. Da igual si la persona que reclama su acompañamiento viene de la música, el teatro, las artes plásticas... “Yo pregunto y la persona va buscando dentro de sí las respuestas”, define.

Tras un primer contacto –“la gente puede venir a probar sin compromiso”– se establecen los caminos a recorrer durante las sesiones que se consideren necesarias, más allá de que todo puede adaptarse a los pasos que se vayan dando. Al fin y al cabo, se trata de ayudar, formar, guiar, escuchar... Esto último “es lo más importante; eso y hacer las preguntas necesarias, aunque pueda que no tengan respuesta”. Por lo menos no inmediata.

“No soy un gurú ni nada de eso; simplemente quiero hacer la pregunta justa en el momento preciso”, apunta el coach artístico

Para poder avanzar en esa senda, Jerónimo Alberto Delor asume que conceptos como empatía, confianza y respeto son esenciales. “Y es necesario saber que en ocasiones no tienes que preguntar nada, solo dejar que la persona se exprese”.

En pandemia

Más allá de su trayectoria cultural, este camino específico del coaching artístico empezó para el argentino en Balmaseda. A partir de la salida del confinamiento, el músico empezó a tocar mucho en la calle. A eso se unió la puesta en marcha de un canal de Youtube. De repente, “me empezaron a llegar muchísimas consultas”. Fue cuando entendió que para poder dar determinadas respuestas necesitaba aprender y tener “herramientas”.

Jerónimo Alberto Delor Alex Larretxi

“Supe que quería ayudar a las personas que se dirigían a mí para que pudieran sacar lo mejor de sí mismas. Así que empecé a estudiar y a capacitarme”, sabiendo que “lo primero era trabajar en mí para después poder hacerlo con otras personas”. En ese proceso, la vida le trajo a la capital alavesa. “Es una ciudad que realmente me encanta”, un lugar “que tiene algo único”.

En Gasteiz, por supuesto, sigue dando rienda suelta a las facetas de músico y fotógrafo, aunque ambas están también muy relacionadas con esta propuesta de coach artístico, una apuesta que sabe que, en un primer momento, puede encontrarse con algunas voces reacias. “Lo mejor es que veas en qué consiste con la práctica. Ahí realmente ves lo útil que puede llegar a ser”. Así lo está comprobando ya no pocas personas.