Nunca tuve la mejor de las memorias pero nunca olvido el principio de una historia. Me siento en deuda por esos años de gloria, orgulloso de haber nacido en Vitoria”. Así lo canta Ander Valverde en Karma, una de las canciones del nuevo disco de la banda alavesa Green Valley. El grupo, desde su base en tierras catalanas, acaba de lanzar El arte de vivir, un nuevo trabajo de estudio, el octavo ya, que llega tras la gran celebración del vigésimo aniversario del proyecto.

“Cada disco es un reflejo del momento vital en el que estamos” explica Valverde. “Y El arte de vivir nace en ese territorio entre los treinta y muchos y los cuarenta y pocos, donde todo empieza a coger forma, las prisas se transforman en conciencia y las certezas llegan gracias a los aprendizajes y la intuición”. Así se puede percibir en temas como Ama (“no hay nada más grande que el amor de una madre, si tú me faltas, yo me muero por dentro”) y Lo mismo que tú (“enfermamos por el miedo a contar la verdad”), por poner dos ejemplos.

Portada de 'El arte de vivir'

Portada de 'El arte de vivir' Cedida

Todo esto y más se puede escuchar en este octavo paso por el estudio de la formación de reggae. “Estamos fuertes, con muchas ganas. Hemos estado 5 meses sin conciertos para terminar de dar forma a este disco y ha dado tiempo en cierta manera para desconectar y ahora estamos con ganas de arrancar de nuevo, de tocar los temas nuevos y seguir disfrutando de los directos” reconoce el cantante gasteiztarra.

“Con el tiempo ahora sí que se puede decir que somos familia de verdad, nos echamos de menos si no nos vemos y cuando nos juntamos, fluye y lo disfrutamos mucho” añade. Por de pronto, sus componentes van a volver pronto a la carretera, ya que las primeras fechas en junio tras el lanzamiento del disco están muy cercanas con pasos por diferentes festivales.

Una docena de composiciones

Será oportunidades de ir dando a conocer en directo los doce temas que componen este álbum, canciones que “hablan del entorno familiar, de recuerdos que pesan y acompañan, de errores que enseñan y de todo eso que el tiempo hace que vayamos aprendiendo. Es un disco honesto que mira al pasado sin nostalgia y al futuro sin miedo, abrazando lo que somos en el momento presente”

En este sentido, Valverde apunta que “este disco está compuesto y escrito desde la calma que te da la experiencia. Ahora manejamos mucho mejor los tiempos, los impulsos y nuestra intuición está más afilada”. Es el sello que está impreso en un trabajo que, eso sí, no pierde la esencia de Green Valley, esa apuesta por el optimismo, la denuncia, la conciencia, la comunidad y la diversión. Todo ello, por supuesto, siguiendo la senda que marca el reggae. “No estamos hablando de una música que entienda de modas, es música de raíz. Música altamente espiritual que está al margen de los algoritmos y que se mide en otros términos. Por eso el reggae siempre seguirá vivo”. Este El arte de vivir es un claro ejemplo de ello. Ahora solo queda esperar que Green Valley venga a Álava a presentarlo.