El Deportivo Alavés afronta este sábado (21.00 horas) un duelo distinto a todos los anteriores: el primero sin la permanencia en la mochila.

El triunfo conseguido la pasada semana en Oviedo certificó la salvación y descargó a los albiazules del peso que les estaba lastrando en los últimos meses. Ahora bien, eso no significa que el partido ante el Rayo Vallecano carezca de incentivos.

Cada peldaño en la clasificación final se traduce en mayores ingresos, lo cual puede marcar la diferencia de cara a la planificación del próximo curso. Así pues, el Glorioso saltará a Mendizorroza con la intención de sumar tres puntos que le permitan escalar lo más arriba posible, incluso acabar como el mejor equipo vasco. Con el objetivo ya cumplido, no hay miedo para la ambición.

La situación, esta vez, se invierte. Si en otras citas era el rival el que llegaba sin urgencias, ahora son los babazorros quienes pueden permitirse ese pequeño lujo. El Rayo, por contra, sí mantiene vivas sus aspiraciones de colarse en la Conference League a través de la clasificación liguera, aunque su panorama queda condicionado por un asunto mayor: la final continental que disputará en apenas unos días.

Esa doble vía hacia Europa difumina inevitablemente el peso del encuentro en el equipo madrileño, obligado a dosificar fuerzas pensando en lo que viene. Será el miércoles cuando los de Iñigo Pérez, uno de los técnicos con mayor proyección del panorama, se vean las caras con el Crystal Palace en el Leipzig Stadium. Esta vez sí que han llegado a la final en Alemania. En la tentativa anterior, en 2001, no pudieron estar por culpa del propio Glorioso.

SIN MUCHAS ROTACIONES

Buena muestra de la importancia que tiene este partido para el Alavés es que Quique Sánchez Flores, como él mismo admitió en rueda de prensa, no va a hacer demasiadas rotaciones. Aunque barajó la posibilidad de premiar por su trabajo a los futbolistas con menos minutos, finalmente el madrileño parece haberse decantado por alinear "a los que mejor estén". Se va a pelear por esos objetivo secundarios.

El entrenador babazorro, además, va a contar con toda la plantilla disponible salvo Jon Pacheco, que ha pasado por quirófano esta semana y ha cerrado ya su temporada. Entre las incógnitas a despejar está si el de está noche va a ser o no el último encuentro de Raúl Fernández, Carlos Protesoni y Jon Guridi; los tres acaban contrato el próximo 30 de junio.