El Caminante avanza de camino al Anillo Verde. Traza el discurrir hacia la tranquilidad y serenidad que aportan las plantas y flores que este fin de semana afloran en Gasteiz.
De camino, este genuino personaje made in Vitoria, acostumbrado al disfraz, recorre el centro de la ciudad para visitar los 17 monumentos y esculturas decorados con motivo de la feria de las flores.
Como él, multitud de personas han decidido este sábado regalar o regalarse un ramos de flores o una planta.
'El Caminante' y el Anillo Verde
Así lo corrobora Ana, que atiende sin parar el puesto de Floristería Angelines.
"Gustan más las flores, se las llevan para regalar, pero también para casa y tanto mayores, como jóvenes. Es más, de unos años acá se nota que las personas jóvenes tienen más cultura de la flor que hace una década, por ejemplo".
Y gusta que duren; por eso, la flor denominada siempre viva se vende mucho. "Es una flor de muchos colores que cuando le quitas el agua se mantiene como disecada", detalla.
-¿No tendrás una aphelandra?, pregunta un matrimonio, mientras le muestra en el móvil el tipo de flor.
-Uyyy, ésa no viene siempre, tendría que preguntar, responde Ana, al tiempo que echa un vistazo al género.
¿Blanca, morada o amarilla?
Otra pareja pregunta por los variados ramos de flores.
-Tienes éste, éste y éste, desde 6,50 euros, señala Ana.
-Pues el que más dure porque lo tengo que entregar el lunes en Bilbao.
-¿Blanca, morada o amarilla? Aguantan bien. Cámbiales de agua porque hoy hace mucho calor, pero aguanta, aguanta y las margaritas también, explica Ana ya con el ramo elegido en la mano.
Sangre y toro
En el puesto de al lado, Iratxe cuenta que en Floristería Kerkus han decorado este año la escultura de El Torero.
"Como se llama La reflexión, lo que hemos hecho es un ejercicio de reflexión sobre lo que ha cambiado el mundo del toro y del toreo con el paso de los años. Por eso, hemos colocado un arco de flores granates que representa la sangre del toro, la fiesta y al lado un jardín multicolor, en representación del mundo actual, más diverso y en el que no cabe el maltrato animal", explica Iratxe, encantada con el caluroso sábado que ha salido.
Asafes y la Batalla de Vitoria
A la vuelta, a los pies del monumento a la Batalla de Vitoria de la Virgen Blanca, la composición floral conmemora los 50 años de la vida de Asafes.
"Un corazón que representa el bienestar emocional como un derecho esencial.
Y un degradado de colores que simboliza la lucha de las personas con problemas de salud mental de la ciudad.
Además, los espejos suspendidos en la instalación invitan al visitante a mirarse y empatizar con esta realidad", explica la asociación.
Móvil en mano, los paseantes no dejan de hacer fotos y selfis. En el musgo de la plaza se retratan en grupos, en parejas e individualmente.
La escultura vegetal está decorada en los talleres del centro de estudios ambientales (CEA) en homenaje a esas pequeñas protagonistas de hoy que sostienen el ecosistema.
Pétalos a la japonesa
Y a unos metros, Susana enseña a un grupo de 12 personas cómo hacer pétalos de flores mediante una sencilla técnica japonesa mediante pliegues partiendo de telas cortadas en círculo.
Es un taller que despierta interés entre el público, que rápido ha agotado las plazas. "Se trata de aprovechar todos los retales que hay por casa para hacer pétalos con los que luego puedes adornar cinturones, bolsos, llevar como broche o todo lo que se te ocurra", indica Susana.
Antes de llegar a General Loma, en la carpa de información de la cita City of flowers no paran de repartir información con la ruta para visitar las esculturas decoradas.
"Mucha gente va viviendo y preguntan mucho por los talleres organizados. También por los monumentos decorados", señala la joven que atiende las dudas de la gente.
Cascada de flores
Del ojo desde el que La Mirada observa de manera privilegiada toda la Virgen Blanca cuelga una cascada de flores en tonos azules-morados, naranjas-amarillos y rojizos.
En este caso, ha sido Floristería Arantza la encargada de reivindicar el corazón lleno de color que tiene Gasteiz con un arcoíris de flores atraviesa la escultura bajo la que a menudo se cita el personal, "la que nos ha visto reír, esperar y encontrarnos", relata el cartel explicativo.
"Hoy, las flores hablan por nosotros: de orgullo, de pertenencia, de vida que florece a través de nosotros".
Amapolas gigantes
Ya de regreso del Anillo Verde, El Caminante se detiene a los pies de la escultura Isiltasunean Oihuka, en las trasera de la plaza Nueva donde las flores tampoco olvidan...
Con paraguas del revés representa Floristería Santa Isabel que "las flores pueden convivir con los elementos que nos privan de la lluvia". Y sobre una glorieta de césped artificial coloca amapolas gigantes limitadas por un cordón del cual cuelga un paraguas con plantas.
Verde que te quiero verde
Satisfecho de ver cómo florece Vitoria y al son de Verde que te quiero vede..., El Caminante regresa a su casa de la plaza del Arca.
¡Qué más da cómo la llamemos! Lo que importa es cómo nos hace sentir cuando paseamos por sus calles y parques o cuando disfrutamos de su fauna. Esto es Vitoria verde, Gasteiz green.