Fue estando en casa cuando el Hallelujah de Leonard Cohen le hizo ver que su voz pedía protagonismo. Fueron los primeros pasos de una senda que está desarrollándose de manera autodidacta y que ahora ha saltado a la pequeña pantalla. “La música es mi vía de escape”, apunta IRIA. “Me encantaría en un futuro poder vivir de ella, aunque sé que es algo muy complicado”. De momento, la cantante gasteiztarra está sentando las bases para que así sea.
Dos son las voces alavesas que desde el pasado viernes se están encontrando con el público a través de ETB. Desde Laudio llega Ximena. Desde Gasteiz, IRIA. Ambas toman parte en el programa de talentos musicales Ztanda, presentando por Barbara Goenaga e Iker Villa. “Ya me han pedido alguna foto por Vitoria y llevamos solo un programa”, sonríe la intérprete de la capital alavesa. Hasta finales de junio, el formato seguirá su curso, con una agenda –entre ensayos, grabaciones y demás– un tanto apretada.
“Ya me han pedido alguna foto por Vitoria y llevamos solo un programa”, sonríe la cantante ante su participación en el formato de ETB
“Mi intención es poder aguantar cuantas más galas mejor pero no por decir que he estado hasta el final ni nada de eso. Lo que quiero es estar el máximo tiempo posible compartiendo la experiencia con la gente tan buena que estoy conociendo. También me refiero a todas las personas que trabajan Miramon y que hacen posible el programa”.
El trabajo está siendo intenso, de todas formas. Los ensayos se producen en Galdakao y las grabaciones en los estudios donostiarras. En total, tres días a la semana que hay que compatibilizar, en el caso de la vitoriana de 19 años, con sus estudios actuales. “Es exigente. Son muchas horas de trabajo, pero bueno, al final es algo que nos gusta a todos, así que se hace llevadero”.
“Lo que quiero es estar el máximo tiempo posible compartiendo la experiencia con la gente tan buena que estoy conociendo”
Esa labor se traduce después en lo que sucede en pantalla. “Impresiona un poco verme”, más allá de que la experiencia, tanto profesional como vital, de tomar parte en un talent show está siendo diferente a lo esperado en un principio. “Pensaba que sería todo más seco. Pero la relación con todo el mundo está siendo muy cercana y bonita”.
El público
Consciente de que le quedan cosas por aprender dentro y fuera del programa, y más allá de su presencia en redes sociales –“estoy intentando ser más activa para que la gente vea qué tipo de música hago”–, el formato de televisión le está permitiendo tener un contacto con el público con el que no contaba. “Hay gente que me para por la calle y, no sé, me da un poco de vergüenza; pero el de la música es un mundo que me llena y quiero disfrutar también de ese contacto” con la ciudadanía, sin perder de vista el importante apoyo que tiene de su circulo más cercano.
Esta semana toca una nueva emisión. Es momento de seguir trabajando e intentando construir una carrera musical que tiene su base en una voz “que siempre me han dicho que es muy especial”. Eso sí, “no quiero quedarme solo en eso”. La guitarra, por ejemplo, es un reto que está ahí esperando. Todo llegará. De momento, IRIA va paso a paso, fijándose también en artistas como Aitana o Rosalía, entre otros nombres.