Dentro de la ya larga trayectoria de la sala Baratza, hay citas anuales que se han convertido en imprescindibles momentos de encuentro con el público. Es el caso del Bertako Fest, que vuelve a citarse con los espectadores y las espectadoras de la capital alavesa del 27 de este mes al 1 de marzo. Van a ser tres días intensos en el espacio de la plazuela Aldabe.
Se trata de un certamen de artes escénicas, como recuerdan desde la propia sala, que busca presentar a quienes quieran acudir una muestra de trabajos que se han estado creando o trabajando en las residencias artísticas de Baratza, así como en la ciudad y alrededores. De esta forma, la creación local y cercana se hará protagonista en una iniciativa que cuenta con el apoyo tanto del Gobierno Vasco como del Ayuntamiento de Vitoria, más allá de que esta edición también se enmarca dentro de la programación de Korrika Kulturala.
Propuestas
Todo arrancará en esta edición el día 27 a las 20.00 horas. El simbólico telón se alzará de la mano de Amaiur Macias, que compartirá con el público la producción Organorik gabeko gorputz baten orroak. Será todo un estreno para abrir el festival. La pieza de teatro y performance es una propuesta escénica en la que seducción y monstruosidad se encuentran, según explican desde la propia sala.
“El cuerpo de la performer acabará convirtiéndose en campo de dominio colectivo, en un conjunto desorganizado de fibras, tendones y órganos. Un cuerpo desorganizado, un cuerpo sin órganos”. Todo ello para cuestionar “las distancias entre la intimidad y la espectacularidad y las maneras de mirar que tenemos como público”, definen desde Baratza. Se quiere, así, provocar “reflexiones interesantes tales como ¿miras con los mismos ojos una película porno o una pieza escénica? ¿en qué se diferencia tu forma de mirar?".
Justo al día siguiente, el sábado 28, tomará el relevo, también a las 20.00 horas, Patas de Gansa, que ofrecerá la pieza Txatxara. Iratxe Bilbao y Leire Sanjurjo darán vida a un montaje de danza inspirado “en una de las tantas tareas de cuidado no reconocidas que han sostenido nuestras ancestras que recoge la vivencia de lo que ha sido lavar en el río hasta hace tan sólo dos generaciones anteriores a la nuestra. Y que, como si no pesara lo suficiente, nos hemos negado a poner en afecto y transmitir”, apuntan desde la sala.
El ciclo –que ya tiene sus pases a la venta– se terminará el domingo 1 de marzo, aunque en este caso la representación será a las 19.00 horas. Será el momento de ver el trabajo de teatro-documental y performance, Voyage voyage. Makur Antzerkia propone aquí un viaje con un toque de humor, “una travesía que combina lo más lejano y lo más cercano; lo absolutamente desconocido y aquello que conocemos demasiado bien. Un viaje que nos llevará a encontrarnos de nuevo con nosotros mismos”.