"Mi madre me llevaba a baile y a educarme la voz porque decía: ya que no te vas a sacar una carrera, vamos a por esto, que eres guapa y te gusta bailar". Era 2018 y Beatriz Ledesma Gorostiza compartía con DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA esta y otras muchas anécdotas de su trayectoria vital y artística. Volvía entonces a su ciudad para tomar parte en los actos de celebración del centenario del Teatro Principal. Tenía entonces 95 años. Este pasado lunes 5 de enero, con 2026 ya en marcha, la actriz, conocida como Beatriz de Lenclós, falleció a los 102 años en la localidad de Altea.
Nacida el 4 de agosto de 1923 en la capital alavesa -fue bautizada en la parroquia de San Miguel Arcángel-, la actriz procedía de una familia humilde de Abanto. Siendo una niña, durante la Segunda República, recibió formación en canto, danza e interpretación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ya a los 12 años compartió escenario con las bailaoras La Argentina y Carmen Amaya. Ella interpretaba sus números mientras una serie de autores recitaban poesía en escena. Entre otros, Federico García Lorca, Manuel Machado y José María Pemán.
En el cine y en el teatro
En 1943 se estrenó en su primer papel como actriz y coreógrafa en la película Un Caballero Famoso, del director José Buchs y protagonizada por Lola Flores, Manolo Caracol, Amparo Rivelles y Alfredo Mayo. Comenzó a trabajar en la compañía de Matías Colsada, quien le otorgó el nombre artístico de Beatriz de Lenclós. A partir de ese momento, se consolidó en los principales teatros de la Gran Vía madrileña como primera vocalista en el Teatro Albéniz y en el Teatro Rialto, siendo pareja artística de Antonio Machín. Con los cantantes Jorge Sepúlveda y Jorge Negrete grabó disco de rumbas y tangos.
E En la escena, se consagró como primera figura siendo protagonista de obras de las grandes compañías de revistas y siendo compañera habitual de artistas de la talla de Augusto Algueró, Mary Santpere, Celia Gámez y Lina Morgan. En 1953 protagonizó la obra La Blanca Doble, junto a Alfonso del Real y Lina Morgan, una comedia desenfadada donde una esposa engañada se hace pasar por una vedette para desenmascarar las infidelidades de su marido. La representación supuso la excomunión de Beatriz Ledesma y de toda la compañía.
“Me ponía muy nerviosa cuando estaba entre bambalinas, pero cuando salía y veía el silencio del público, que la gente atendía, ahí todo iba bien”, decía en aquella conversación con este periódico.