La pregunta del último sociómetro municipal del Ayuntamiento de Vitoria era clara: “¿Cuáles considera usted que deberían ser las principales prioridades del Ayuntamiento?”. La respuesta tampoco arrojaba lugar a dudas: “Seguridad ciudadana (delincuencia)”, para un 48% de las 1.306 personas encuestadas, ente el 1 y 19 de diciembre, y, en segundo lugar, vivienda (acceso, alquileres asequibles), con un 32%.
Sin embargo, la realidad es compleja, como insiste a DNA, el concejal de Seguridad, César Fernández de Landa, porque es necesario diferenciar entre percepción de inseguridad (sensación de miedo) y la tasa real de criminalidad, que incluye hurtos y delitos sin violencia.
Y porque a pesar del aumento de infracciones penales (un 11% más en 2025, según datos del Ministerio de Interior) o de las acusaciones reiterantes por parte de la oposición de estar en “máximos históricos” y de una “situación insostenible”, Vitoria sigue siendo una “ciudad segura”, con una tasa de delitos, significativamente menor que Bilbao o Donostia.
“La principal receta contra percepciones subjetivas es una buena información. Por parte del departamento de Seguridad del Gobierno Vasco lo han entendido así y se están ofreciendo datos transparentes, comparativos y contextualizados”
“La principal receta contra percepciones subjetivas es una buena información. Por parte del departamento de Seguridad del Gobierno Vasco lo han entendido así y se están ofreciendo datos transparentes, comparativos y contextualizados”, subraya
Informes diarios
En la parte que toca al departamento de Seguridad del Ayuntamiento de Vitoria, destaca que se está facilitando “más información que nunca y más que la mayoría de administraciones”: con informes diarios de actuaciones, informes específicos sobre determinadas casuísticas, balances mensuales, memorias anuales de su labor y balances delincuenciales conjuntos con Ertzaintza.
“Los datos y su análisis comparativo con un marco global demuestran que vivimos en una ciudad segura, donde han subido ciertos delitos, pero donde se quiere generar un alarmismo que poco tiene que ver con los datos”
“Los datos y su análisis comparativo con un marco global demuestran que vivimos en una ciudad segura, donde han subido ciertos delitos, pero donde se quiere generar un alarmismo que poco tiene que ver con los datos”, remarca Fernández de Landa.
La otra gran línea de actuación de su departamento es su Plan de Refuerzo de la Seguridad: “Estamos impulsando más patrullas donde más se necesitan, con nuevas fórmulas como patrullas conjuntas. Estamos realizando prevención activa en los espacios más sensibles y mejorando la coordinación y comunicación con sectores estratégicos como el comercio”.
Por último, matiza que la preocupación ciudadana por la seguridad no se refiere exclusivamente a delitos graves, porque “ruidos, suciedad, o determinados comportamientos incívicos afecten a la sensación de inseguridad es algo habitual en cualquier ciudad, y nos indica que, más allá de la respuesta policial que se da, también es necesario un trabajo de educación y concienciación”.
Delincuencia e inmigración
¿Puede la delincuencia asociada a inmigración ser un tema que se aproveche electoralmente? “Creo que ya se esta haciendo, la derecha y ultraderecha están intentando vincular inmigración y delincuencia como discurso de campaña, aunque no cuenten con una realidad en la que apoyarse”, censura el concejal.
"Ahora estamos asistiendo a una nueva versión de este discurso uniendo inmigración y delincuencia con un factor diferencial: el PP compite con Vox a la hora de radicalizar mensajes, con las graves consecuencias que ello puede tener”
Como precisa, la percepción de seguridad a menudo está marcada por casos que toman una dimensión pública, independientemente de las causas reales. “Hay partidos políticos que, en base a esos ejemplos, construyen una narrativa para movilizar votos, muchas veces a costa de generar sentimientos cercanos a la xenofobia. Ya pasó hace una década, cuando el alcalde Maroto construyó su campaña atacando a colectivos de inmigrantes a los que vinculaba con el fraude en el cobro de ayudas sociales. Ahora estamos asistiendo a una nueva versión de este discurso uniendo inmigración y delincuencia con un factor diferencial: el PP compite con Vox a la hora de radicalizar mensajes, con las graves consecuencias que ello puede tener”.
Pero, como señala, según los datos del último sociómetro municipal y de más estudios, como los barómetros de Ikuspegi, “no existe una mayoría de la ciudadanía gasteiztarra que vincule inmigración con delincuencia. Ahora bien, existe un núcleo que sí lo percibe así y existen también partidos sin escrúpulos a la hora de dirigirse a ese núcleo”.
Datos del Ministerio
Según el balance de criminalidad del Ministerio del Interior, los cuerpos policiales que operan en Vitoria registraron en 2025 14.234 infracciones penales (+11%). Repuntaron las sustracciones de vehículos (+50%) y el robo con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (+46,3%).
Sin embargo, no hubo ninguno de los más preocupantes: los homicidios dolosos y asesinatos consumados (en 2024 sí que hubo uno) o de los homicidios dolosos en grado de tentativa (frente a los seis del año comparado).
Estos datos del Ministerio del Interior recogen la evolución de la criminalidad registrada en el Estado en 2025 por los Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía Nacional y Guardia Civil), los Cuerpos de Seguridad dependientes de las Comunidades Autónomas (Ertzainza, Mossos d´Esquadra y Policía Foral) y también por aquellos cuerpos de Policía Local que facilitan datos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, solo es posible concretar los de Vitoria, ya que solo recoge las capitales de provincia y los municipios de de más de 20.000 habitantes.
Sin embargo, no ha habido ninguno de los más preocupantes: los homicidios dolosos y asesinatos consumados (en 2024 sí que hubo uno) o de los homicidios dolosos en grado de tentativa (frente a los seis del año comparado).
Los delitos graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias crecieron un 27,1%, con 267 casos en 2025 frente a los 210 de 2024.
Y los hurtos se elevaron un 20,1%, con 4.633 en 2025.
En sentido contrario, los delitos contra la libertad sexual experimentaron una caída del -11,9% (con 140 en comparación con los 159 de 2024). Las agresiones sexuales con penetración se mantuvieron sin cambios: 45, las mismas que en 2024 y el “resto de delitos contra la libertad sexual” bajó un -16,7%, con 95 frente a los 114 del año comparado de referencia.
El tráfico de drogas descendió un 20,3% (173 en 2025 frente a los 217 de 2024).
La cibercriminalidad (cometida por medios informáticos) subió ligeramente (+1,6%), con un total de 3.584 frente a las 3.526 de 2024.
Las estafas informáticas, el delito más frecuente, crecieron un 2,6%, con 3.217 en 2025 en comparación con las 3.135 de 2024, mientras que “otros ciberdelitos” cayeron un -6,1%, con 367 frente a los 391 de 2024.