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Inopia: un nuevo escenario para crear desde la calle Tenerías

A principios de 2026 se pondrá en marcha un nuevo espacio cultural. Inopia abrirá sus puertas como sede de Pez Limbo pero también como un lugar en el que otras compañías y artistas puedan dar forma y ultimar sus montajes

Inopia: un nuevo escenario para crear desde la calle TeneríasAlex Larretxi

Un espacio de trabajo para quienes se dedican a las artes escénicas y necesiten un lugar donde, sobre todo, rematar sus proyectos; un escenario para acoger y facilitar las iniciativas que existen o puedan nacer en torno al barrio de Coronación. Sobre estos dos pilares, a principios de 2026 abrirá sus puertas en la calle Tenerías un nuevo referente para el sector cultural alavés, Inopia Kebek. Eso sin perder de vista que también va a ser la sede de la compañía gasteiztarra Pez Limbo. “Nos faltan unos detalles…”, sonríe Eduardo Hernando, cofundador y responsable del grupo, consciente de que, en realidad, un proyecto de este tipo nunca se termina de rematar, siempre está en desarrollo y construcción.

De todas formas, hay que fijar una fecha de inauguración y en ello se está. Hay que empezar a dar pasos hacia afuera después de tanto tiempo construyendo el proyecto, realizando las obras de acondicionamiento del local, trabajando en su equipación técnica, compartiendo con otros agentes culturales e instituciones qué es y qué quiere ser este antiguo almacén.

“En la medida que un espacio artístico pueda aportar al trabajo social en Coronación, vamos a estar ahí. Podemos hacer mucha labor”

“Una de las cosas que más me ha importado desde que hace cinco años llegué a este espacio es tener un contacto estrecho con la vecindad de la comunidad y de la calle, también por todas las molestias que hayan podido ocasionar el último año y medio de obras. Desde el principio me he sentido muy bien recibido. Quiero que este proyecto mire al barrio, que haya una comunicación permanente con él, que sea un lugar abierto”, poniendo el foco de manera especial en los y las jóvenes. “En la medida que un espacio artístico pueda aportar al trabajo social en el barrio, vamos a estar ahí. Podemos hacer mucha labor”.

Una gran sala

Aunque no se descarta del todo y puede que haya ocasiones puntuales en las que así se produzca, este no es un escenario para acoger una programación habitual de representaciones. Más allá de ser la sede de Pez Limbo y, por lo tanto, su lugar de trabajo y ensayo, Inopia va a ofrecer a las compañías y artistas un programa de residencias creativas para, “con tiempo y recursos”, poder “poner en pie sus montajes”, sobre todo en el caso de las producciones que estén en su recta final. Para eso, se cuenta con una referencia fundamental, una gran sala de cien metros cuadrados que cuenta con los recursos necesarios para trabajar como en cualquier sala escénica y que incluso permite la presencia de público.

La sede de Inopia se encuentra en el número 18 de la calle Tenerías

Se quiere así también complementar el camino que ya desarrollan otros espacios creativos alaveses como Azala y Garaion, donde se cuidan de manera especial los momentos de investigación, reflexión y desarrollo de un montaje. “La idea es tener un lugar dotado técnicamente para que una compañía pueda venir y hacer una residencia artística y técnica con tiempo para que pueda salir ya al estreno de su pieza o incluso poder hacer aquí pruebas con público”.

Al fin y al cabo, hay toda una labor previa que el espectador o la espectadora no ve cuando asiste a una representación. Cualquier propuesta escénica requiere un amplio recorrido, desde ante incluso de que se materialice un primer ensayo. Son fases que se van recorriendo y que requieren encontrar lugares donde desarrollarse, lo que no siempre es fácil. Primero porque no todas las compañías tienen una sede fija. Y, segundo, porque aunque la tengan, siempre es bueno y recomendable, salir de ella, encontrarse con otros espacios y la aportación de terceras personas. Todo suma y enriquece. También ese último tramo en el que hay que ensamblar todas las partes de una producción, pulir los detalles y experimentar para dejarlo todo niquelado antes de un estreno.

Es ahí donde sobre todo quiere incidir este espacio, aunque para hacerlo necesita también de un componente económico imprescindible y es ahí donde las instituciones también tienen su papel en esta historia… si quieren, claro. Hay, también a nivel estatal, diferentes programas de apoyo a este tipo de propuestas, líneas de ayuda a las que Inopia sigue la pista de cerca. Además, ya se está en contacto directo con las administraciones más cercanas. El Ayuntamiento de Vitoria cruzó hace no mucho por primera vez las puertas del local de Tenerías 18. La Diputación Foral de Álava está a punto de hacer lo mismo. “Parece que está teniendo buena acogida por parte de las instituciones”, apunta Hernando, consciente de que sin ese compromiso público, va a ser muy complicado poder aportar al sector tal y como está planteado.

En funcionamiento

Más allá de esos contactos con las administraciones y mientras los diferentes gremios siguen desarrollando en el interior su trabajo para que todo esté a punto de cara al arranque de 2026, Hernando está incidiendo de manera fundamental en el encuentro con compañías y artistas, sobre todo del ámbito más cercano. Hay agentes culturales que ya han estado conociendo el espacio para ver sus posibilidades. “La idea es poder contar con un grupo de contraste con gente local para que vean qué podemos ofrecer y qué necesitarían ellos y ellas para trabajar aquí, y si no tenemos algo, buscarlo”. 

La sala central cuenta con unos 100 metros cuadrados, aunque el total del espacio con el que cuenta el proyecto llega a los 300

Con el espacio ya activo –aunque hay una parte exterior que va a quedar sin terminar de momento–, la idea es que los grupos que accedan a Inopia tengan total disponibilidad para poder trabajar sin problemas. “Realmente en Vitoria hay una falta de sitios de este tipo”. Es cierto que la Red Municipal de Teatros ha dejado de manera puntual algunas de sus tablas para poder realizar estancias creativas, pero siempre han sido por periodos de tiempo muy cortos, nunca más de dos semanas. Y siempre, además, supeditado el calendario al de la agenda de representaciones, algo que ahora, con el cierre del Principal por obras, hace que esas breves residencias sean del todo imposibles. “El ideal para mí sería que cualquier grupo que lo necesite, pueda llamarnos y abrirle nuestras puertas”. Pero las cosas nunca son tan fáciles y menos en cultura. Además, Hernando es consciente que nada de esto va a ser imposible sin el compromiso de lo público.

Tras cinco años

Hace un lustro, en el contexto de la pandemia, Hernando y el local de Tenerías se encontraron, aunque no fue hasta hace unos tres años cuando arrancaron las primeras obras en el espacio. Pasó así al presentarse el responsable de Pez Limbo a unas ayudas Next Generation para dotar de calefacción al antiguo almacén. También solicitó apoyo para aislarlo todo y, de repente, se encontró con esos dos recursos a mano. Así que su idea inicial de llevar a cabo un día Inopia parecía encontrar una base desde la que levantarse.

Interior de Inopia

En eso se lleva trabajando año y medio, en dar forma y fondo a los camerinos, la sala de trabajo, los baños, la zona de almacenaje, la parte de oficina de Pez Limbo… Contando con la parte exterior que quedará para más adelante, son unos 300 metros cuadrados dedicados a la creación, el encuentro y la cultura. Eso sí, al final “las ayudas no llegan a cubrir ni la tercera parte de lo invertido”, aunque Hernando sonríe con resignación: “ya saldremos”. Lo cierto es que el simbólico telón de Inopia está a punto de levantarse y será su uso diario el que vaya perfilando su apuesta cultural.