Hay muchos peligros que acechan casi sin darnos cuenta y que son una gran oportunidad para los delincuentes. Sobre todo en estos últimos días, en los que las compras digitales han aumentado y se han movido más paquetes de lo habitual. En este caso, hay un descuido que a menudo se olvida: la etiqueta de envío que tienen las cajas de cartón.
De hecho, muchas personas ignoran que estos envíos cuentan con información personal que, en caso de que llegara a las manos equivocadas, podrían convertirse en un claro problema de seguridad y privacidad a partes iguales.
El aviso de la Policía Nacional
Ante esta situación, la Policía Nacional ha avisado a la ciudadanía de este peligro mediante un vídeo en sus redes sociales. Según indican, hay un claro riesgo para la intimidad el no quitar correctamente los datos de las etiquetas de envío.
De acuerdo con la institución, es más que suficiente con despedazar la etiqueta, despegarla por completo antes de tirar la caja o tachar datos con un rotulador permanente. Apenas lleva tiempo y hace que haya menos riesgo de sufrir una estafa o fraude.
Estas pegatinas contienen el nombre entero del destinatario, su dirección, código postal, número de teléfono, etc. Por lo tanto, dejar al descubierto todos estos detalles es un claro peligro que se corre si una persona da con la caja.
Es más, un estafador puede usar toda esa información para llevar a cabo engaños bien elaborados. Incluso podría tener acceso a la cuenta bancaria del usuario y a otro tipo de datos confidenciales, pues le bastaría con aportar todo lo que viene en la etiqueta.
Cuando la basura se convierte en una mina de información
Asimismo, el hecho de rebuscar en la basura para hacerse con información privada de personas que abandonan sobres o cajas tiene nombre propio: ‘dumpster diving’ (buceo en contenedores de basura, traducido del inglés).
Valiéndose de esta información, los delincuentes podrían llegar a suplantar identidades y hacerse con más datos con los que poder llevar a cabo estafas. Por ende, no hay que descuidar ni por un segundo lo que se tira al contenedor.
Y no solo eso: el delicnuente, una vez tiene en su poder todos esos datos, podría llegar a contactar directamente con la víctima. Ya sea vía correo electrónico o llamada telefónica, puede llegar a engañar a su objetivo haciéndose pasar por empresas.
Un gesto pequeño para evitar grandes problemas
Para este problema, la solución es muy sencilla: eliminar como es debido los paquetes es una medida muy simple. Eso sí, resulta muy eficaz. En un panorama en el que las compras vía online forman parte del día a día, por lo que cuidar la información personal es más importante que nunca.
Del mismo modo, se deben elegir contraseñas seguras o desconfiar de enlaces sospechosos. Porque, en ocasiones, la prevención es la clave de todo, y más en aspectos básicos como una caja de cartón o un paquete cualquiera.