En el mundo laboral, existen ofertas de trabajo de lo más curiosas.Tanto es así, que hay algunas que parecen al alcance de unos pocos afortunados. Esto precisamente es lo que ha mostrado una familia de Reino Unido, que estaría dispuesta a poner encima de la mesa alrededor de 60.000 libras (69.528,90 euros) a quien cuide de su perro en una finca del sur de Londres.
Las funciones del puesto de trabajo
El anuncio, publicado en un medio local, dicta que la persona seleccionada deberá alojarse en el domicilio de forma permanente, pero con la posibilidad de vivir gratis allí. Entre sus principales quehaceres, están el alimentar, salir a pasear al perro y vigilar su higiene, además de cuidar de su estado de salud y acudir al veterinario cuando la situación lo requiera.
Asimismo, otras funciones son encargarse de la casa: atender a operarios y proveedores, recibir paquetes en la vivienda, colaborar en los trabajos de jardinería y de algún que otro papeleo, de modo que la casa no note la ausencia de los dueños.
El motivo de esta oferta se debe a que los inquilinos suelen viajar con mucha frecuencia y no pueden dedicarle el tiempo necesario a su mascota. Por lo tanto, el objetivo de la persona elegida será estar en contacto con los tutores del perro y el personal que se encarga de su bienestar.
Los requisitos de la oferta
Tal y como informan medios británicos, la familia pide una persona que sea agradable y responsable, con disposición inmediata para cuidar al perro. El horario es el siguiente: de domingo a jueves, de 9:00 a 18:00 horas, si bien la jornada laboral será más flexible cuando la familia esté en la finca.
El anuncio afirma que “es un puesto ideal para alguien a quien le guste un entorno tranquilo y organizado y que se enorgullezca de mantener un hogar acogedor y bien gestionado".
El cuidado de los canes en el mundo laboral
Si echamos un vistazo a los trabajos que implican el cuidado de los perros, uno de ellos, probablemente de los más extendidos, es el de adiestrador canino, que busca enseñar obediencia y corregir ciertas conductas del animal. Algo similar ocurre con los paseadores de perros, que aseguran ejercicio y socialización.
También existe el de peluquero canino, que se centra en la higiene y estética de estos. Y, como no podía ser de otra manera, los veterinarios, clave en su salud. Del mismo modo, tenemos refugios, residencias caninas, tiendas de mascotas, guía de perros de asistencia y muchas más profesiones.
No hay ninguna duda de que estos oficios exigen responsabilidad, paciencia y tacto a la hora de trabajar con perros, así como conocimiento sobre su comportamiento. Mientras que algunos demandan experiencia práctica, para ejercer otros hace falta certificaciones.