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Pilar Barco
Ver galería >Desde el mediodía hasta la madrugada de este sábado, salvo el paréntesis de la comida, la danza, el teatro, las acrobacias... se dan el relevo entre un sin fin de aplausos. Entre la creación local –con el Conservatorio de Danza José Uruñuela y Koilara– y la internacional, el público –muy numeroso– disfruta de propuestas diferentes. Además, de algunos montajes ofrecen más de un pase para poder llegar así a más gente.
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Desde el mediodía hasta la madrugada de este sábado, salvo el paréntesis de la comida, la danza, el teatro, las acrobacias... se dan el relevo entre un sin fin de aplausos. Entre la creación local –con el Conservatorio de Danza José Uruñuela y Koilara– y la internacional, el público –muy numeroso– disfruta de propuestas diferentes. Además, de algunos montajes ofrecen más de un pase para poder llegar así a más gente.
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Desde el mediodía hasta la madrugada de este sábado, salvo el paréntesis de la comida, la danza, el teatro, las acrobacias... se dan el relevo entre un sin fin de aplausos. Entre la creación local –con el Conservatorio de Danza José Uruñuela y Koilara– y la internacional, el público –muy numeroso– disfruta de propuestas diferentes. Además, de algunos montajes ofrecen más de un pase para poder llegar así a más gente.
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