El Alipendi no es un simple club deportivo de la localidad de Araia. Su significado va mucho más allá. En sus 100 años de historia se ha convertido en parte fundamental de la identidad del pueblo. Tanto es así que Juan Luis Antía, presidente del club, define al Alipendi como “una marca de Araia”.
Fundado en 1926, el Club Deportivo Alipendi nació ligado al deporte y, especialmente, al fútbol, aunque con el paso de los años también llegó a contar con secciones de balonmano, fútbol sala y baloncesto. Hoy en día, el club mantiene viva su actividad con equipos de fútbol base –juvenil, infantil, alevín, benjamín y escuela de txikis– y fútbol sala –senior masculino y femenino–, siempre con la mirada puesta en los jóvenes de Araia.
Gran fiesta del pueblo
Este 2026 ha cumplido 100 años y el club lo ha celebrado como se merece una entidad centenaria. “Mantener una cosa así en un pueblo durante 100 años es muy importante”, reconoce Antía, que lleva más de cuatro décadas vinculado al Alipendi y que ha vivido desde dentro tanto sus mejores momentos como sus etapas más complicadas.
El día grande de la celebración ha llegado este sábado, con una jornada pensada para reunir a todo el pueblo alrededor del club. Una auténtica fiesta que va desde partidos de veteranos, hasta una comida popular, música con DJs o una exposición fotográfica con imágenes antiguas del Alipendi.
“A grandes rasgos, es un día de fiesta”, adelanta Antía con el orgullo del trabajo bien hecho. La fiesta ha tenido en el azul y blanco unos colores muy marcados. El club vendió más de 150 camisetas del centenario, un dato muy significativo en una localidad pequeña como Araia. No se trata de un detalle cualquiera, ya que esa fue la primera equipación que vistió el Alipendi en 1926.
Cien años de esfuerzo
La historia del club, sin embargo, no se explica solo a través de celebraciones. También lo hace desde el continuo esfuerzo. Durante años, el Alipendi tuvo que sobrevivir sin campo propio y llegó a jugar durante once temporadas en Alegría.
“Intentamos que no desapareciera una institución como el fútbol”, recuerda Antía, que todavía agradece la ayuda recibida entonces. La llegada del campo de hierba artificial supuso, en sus propias palabras, uno de los momentos más importantes de la historia reciente del club: “Fue la explosión del fútbol antiguo al fútbol moderno”.
Aun así, el presente no está libre de dificultades. La falta de relevo y de colaboradores preocupa al presidente. “Cada vez hay menos gente que quiere meterse en este tipo de cosas”, lamenta. Una situación que, no afecta solo al deporte, sino también al ámbito cultural y social de los pueblos pequeños. “Se hacen mil y medio malabares para sacar adelante una cosa de estas”, admite Juan Luis Antia.
Una marca de Araia
Pese a ello, el Alipendi sigue conservando su esencia. Para Antía, el objetivo inicial del club fue que la gente joven del pueblo hiciera deporte, y esa idea sigue muy presente. “Lo que queremos es que los chavales hagan deporte y que sean primero personas disciplinadas y luego deportistas”, señala.
Esa mezcla de deporte, pertenencia y pueblo explica por qué el Alipendi significa tanto para Araia. “Vas por ahí, a Vitoria por ejemplo, y si reconocen que eres de Araia no te suelen llamar araiarra, te llaman Alipendi”, cuenta Antía. Una frase que resume mejor que ninguna otra lo que representa el club para la localidad.
Por eso, el centenario no ha sido únicamente una gran celebración deportiva. También ha servido como homenaje a todos los que han vestido la camiseta, a quienes han mantenido vivo el club en los momentos difíciles y a un pueblo que, durante un siglo, ha hecho del Alipendi parte de sí mismo.