Las reseñas de Internet sirven de gran ayuda a la hora de elegir lugares para comer, tomar algo o incluso alojarnos, aunque en ocasiones pueden resultar engañosas, sobre todo si quién ha dejado la opinión carece de educación o buen gusto.

Esto es lo que debieron pensar los dueños de un bar que no dudaron en responder de forma elegante pero directa a uno de sus clientes. La cuenta de X 'Soy Camarero' lo viralizó este fin de semana al difundir la contundente respuesta de los propietarios.

El usuario, que calificó el sitio con una sola estrella, mostró su descontento de forma explícita: "Nunca más. Una pena que con la profesionalidad de los locales colindantes de cervezas y vinos se encuentre este local con una dueña-cocinera tan desagradable y tan poco profesional". Asimismo, el cliente argumentó que al pedir un bocadillo, la dueña "te da un estufido y te manda a su lista de espera".

Una terraza de un bar EP

La respuesta viral del local

La réplica por parte del local no se hizo esperar, contextualizando la situación del local durante esa jornada debido a la coincidencia con un festival gastronómico en las inmediaciones.

En su defensa, argumentaron que elaboran toda su oferta culinaria al instante y de manera artesanal.

Respecto a la demora, consideraron lógico avisar del tiempo de espera cuando hay una quincena de pedidos pendientes antes de atender el suyo, sugiriendo que el cliente tenía la opción de buscar otra alternativa.

Para concluir, los responsables del negocio quisieron poner en valor la calidad de su materia prima frente a la comida rápida de menor elaboración.

De este modo, sentenciaron que no se puede equiparar el coste de una ración de patatas congeladas con salchichas industriales a un precio de 10 euros, con los 7 euros que cuesta su bocadillo de calamar fresco preparado al momento con pan artesano y emulsión de trufa.

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"Su comentario con respecto a que le informo de que hay una lista de espera como dice, pues es lógico, si tengo que preparar 15 bocadillos antes que el suyo, pues si, sil o quiere tiene que esperar y se le informa en ese momento, podría haber elegido cenar en otro sitio o perfectamente podría haber optado por acudir al evento de fuera y haber elegido entre una de las diez opciones de comida que tenía fuera. No es lo mismo pagar 10 euros por un plato de patatas congeladas con una salchicha encima, que pagar 7 euros de un bocadillo en pan casero de calamar fresco con mayonesa de trufa", escribieron.