Hay noticias que parecen falsas o redactadas por El Mundo Today pero que son ciertas por inverosímiles que suenen al verlas escritas. Esta es una de ellas y ha terminado con una joven maestra detenida porque puso en riesgo la salud de muchos niños para tener un día libre, según explica Oddity Central.

La protagonista de la historia es una educadora de preescolar de la localidad de St. Charles, en Illinois (Estados Unidos), que pensó que si conseguía que todos los niños que tenía a su cargo en la guardería se ponían malitos los podría enviar a su casa y conseguir así tener libre el resto de la jornada. La maestra, identificada como Yizel J. Juárez, de 23 años, habría administrado productos masticables con efecto laxante a niños de dos años o menos, asegurándoles que eran gominolas, provocando síntomas gastrointestinales y diarrea y llamando a sus familiares para que se los llevaran del centro bajo la política interna de la guardería, que exige que cualquier niño enfermo sea enviado a casa y no regrese hasta pasadas 24 horas.

Investigación policial

El caso salió a la luz tras las sospechas de varios padres sobre episodios persistentes de malestar estomacal en sus pequeños. Una madre contó que su hijo empezó a tener problemas continuos en el estómago, que ni los médicos pudieron atribuir a virus o alergias alimentarias, y que incluso cambiaron la alimentación del bebé sin resolver nada…, hasta que otros progenitores compartieron experiencias similares.

Las autoridades policiales de St. Charles confirmaron que, después de varias denuncias, iniciaron una investigación que llevó a determinar que Juárez había estado suministrando a los niños laxantes disfrazados de caramelos. La mujer se presentó voluntariamente ante la Policía, fue arrestada y ahora enfrenta cargos por intento de agresión agravada y por poner en peligro la vida o la salud de un niño, en relación con al menos tres víctimas menores de dos años.

Indignación colectiva

La noticia ha generado reacciones de incredulidad y enfado en redes. Para muchos padres y expertos en educación infantil, la idea de que alguien abuse de la confianza depositada en un educador infantil resulta inaceptable y profundamente inquietante.

Desde la guardería (llamada The Learning Experience) se limitan a confirmar que la empleada fue despedida inmediatamente tras conocerse los hechos. Por su parte, las familias afectadas siguen lidiando con las molestias físicas que han sufrido sus hijos, incluido estreñimiento prolongado tras la exposición a los laxantes.