Hace ya varias décadas que en el recordado concurso ¿Qué apostamos? lograron meter a 20 personas dentro de un Seat 600, uno de los coches más pequeños que se han fabricado a lo largo de la historia. En aquel caso era, como decía el título del programa, una apuesta, pero en Uzbekistán se ha convertido en una noticia un tanto preocupante.

La Policía detuvo hace unos días a una mujer que llevaba en el coche nada menos que a 25 niños. Los agentes del Servicio de Seguridad Vial le dieron el alto para asegurarse de que no se trataba de un caso más de trata de niños para fines sexuales, que últimamente se están produciendo en el país asiático. Afortunadamente no era esa la situación.

La mujer, maestra de educación infantil, llevaba a tres de los niños metidos en el maletero, a seis en el asiento del copiloto y a los otros dieciséis en los asientos traseros. Todo un hacinamiento si se tiene en cuenta que se trata de un Chevrolet Spark, el utilitario más pequeño de la marca, tan pequeño que ni siquiera está habilitado para llevar a cinco personas, sino solamente a cuatro.

La maestra se defendió asegurando que era su método habitual de llevar a los niños a sus casas al acabar la escuela, pero ha sido condenada por conducción peligrosa, aunque aún no ha trascendido la sanción. La Policía se encargó de devolver a los niños con sus familias.