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La última bala de Nowell

La visita al Partizan apunta a ser el último partido del base con la camiseta del Baskonia

La última bala de NowellJorge Muñoz

Este jueves terminará con la disputa del encuentro contra el Partizan en Belgrado la temporada regular de la Euroliga y, por lo tanto, también la aventura europea del Kosner Baskonia en esta campaña 2025-26. Esto supondrá un alivio para muchos, ya que el conjunto gasteiztarra se librará de una competición en la que ya no tenía alicientes deportivos este curso y que le impedía centrarse completamente en la ACB ni recuperar las piernas con un calendario extenuante.

La mayoría de los hombres dirigidos por Paolo Galbiati, acosados por las lesiones y los percances físicos desde la pretemporada, lo agradecerán, aunque para uno en concreto este duelo ante el Partizan será con gran probabilidad el último que dispute con la camiseta azulgrana.

Terminar la Euroliga supone que de ahora en adelante el Baskonia solo podrá convocar a dos de sus jugadores extracomunitarios en sus compromisos por la normativa de cupos de la ACB y eso deja fuera de la ecuación a Markquis Nowell, con protagonismo en las recientes jornadas de competición europea, pero que no disputa un encuentro en el torneo doméstico desde el duelo contra el San Pablo Burgos de la 12ª jornada allá por el 27 de diciembre de 2025.

En estos momentos, Nowell es el extracomunitario que menos cuenta para Galbiati, ya que Trent Forrest, Kobi Simmons y Markus Howard están varios peldaños por encima en cuanto a jerarquía dentro del equipo. Cabe recordar que el habilidoso base de 1,70 metros de altura llegó a Vitoria el pasado verano con la idea de ejercer como segundo base para Trent Forrest en la Euroliga y rotar con él y Howard en la ACB.

Sin embargo, los problemas físicos de Howard y Forrest en el inicio de la campaña empujaron al Baskonia a buscar un exterior en el mercado. Asumir todo el peso de la dirección como base principal resultó ser una tarea demasiado exigente para Nowell, penalizado por su altura ante rivales que lo atacan constantemente en el poste siempre que está sobre la cancha.

El elegido para acompañarlo en la dirección fue Kobi Simmons, que llegó el 18 de octubre con un contrato por dos meses con la idea de que cubriera la baja de Forrest. Su impacto en el equipo fue inmediato y convenció pronto al club y a Galbiati con su rendimiento y mayor consistencia defensiva que Nowell con sus 1,93 metros de altura.

Ante ello, el Baskonia lo renovó consciente del problema que generaría por el exceso de extracomunitarios de cara a la ACB, pero también de que se quedaba en sus filas a un jugador de enorme calidad. Entonces, se habló de una posible cesión o salida para Nowell, pero el jugador se ha mostrado en todo momento completamente centrado en Vitoria y con el deseo de cumplir y cobrar al menos su primer año de contrato.

Máxima profesionalidad

Galbiati le mostró inicialmente que no contaba con él al sólo disputar tres encuentros de Euroliga entre la jornada 15 y la 28 del torneo, mientras que en la ACB Simmons, Forrest y Howard se han ido alternando en las convocatorias con Nowell viendo todos los partidos desde la grada.

Pese a esa situación tan difícil en lo deportivo, el norteamericano ha seguido trabajando como si fuera uno de los titulares, sin ningún gesto raro durante los partidos y con un compromiso y profesionalidad intachables. De hecho, recibió los halagos del director deportivo Félix Fernández en una de sus intervenciones ante los medios de comunicación por su profesionalidad y Galbiati terminó recurriendo a él para oxigenar la rotación en la Euroliga una vez asumido que terminaría la temporada como azulgrana.

De hecho, desde la 28ª jornada ha participado en todos los encuentros europeos e incluso ha sido importante en citas como la victoria ante el Maccabi con 12 puntos, 5 asistencias y 16 créditos de valoración. Ahora intentará cerrar la competición con buen sabor de boca ante el Partizan consciente de que, salvo lesión de dos de sus compañeros o descanso cuando no haya nada en juego en liga regular, la visita a Belgrado será posiblemente su último partido como baskonista.

No ha ofrecido el nivel suficiente para ser uno de los dos extracomunitarios del equipo, aunque sí que está preparado de sobra para hacer carrera en Europa y seguro que si regresa al Buesa con la camiseta de otro equipo se valorará su profesionalidad y entrega en un deporte hostil para alguien de su estatura.