El trabajo en silencio y la notable profesionalidad de Markquis Nowell se tradujeron en otra sufrida victoria para el Kosner Baskonia. El base neoyorquino resultó decisivo en el triunfo azulgrana sobre el Maccabi Tel Aviv, gracias a su característica intensidad y acierto ofensivo, en un encuentro que también marcado por el regreso de Markus Howard.
Desde el primer cuarto se vislumbró el gran estado de confianza de Nowell. Desde el inicio, destacó por su intensidad y una puntería especial de cara al aro. Nowell aportó significativamente en defensa, incomodando a las principales amenazas exteriores del Maccabi, como ante Clark III, a pesar de la notable diferencia de altura.
En ataque, su contribución también fue crucial, especialmente desde el inicio en el pase, alcanzando rápidamente las cinco asistencias, haciendo gala de su manejo de balón y visión de juego. Además, sus pocas –únicamente dos– pero efectivas penetraciones hicieron mella en la defensa rival.
Ya en la segunda mitad, su rendimiento, al igual que el del equipo, fue en aumento. El base estadounidense se erigió como uno de los jugadores clave en el tercer cuarto, donde disputó varios minutos y se convirtió en un auténtico quebradero de cabeza para el Maccabi, tanto en defensa como en ataque, por ejemplo, anotando un triple lejano de extrema dificultad.
En el último cuarto, aunque no pudo mantener el nivel estelar del anterior, su influencia fue vital en el desenlace. Entró a falta de seis minutos y, a pesar de la carga de minutos, mantuvo su habitual intensidad. Además, anotó otro triple decisivo (96-89) cuando el Maccabi se acercó peligrosamente en el marcador y ejecutó una gran defensa en el último ataque rival, logrando impedir la canasta justo cuando los israelíes estuvieron más cerca de empatar la velada.
Finalmente, se retiró del partido con una victoria bajo el brazo, 12 puntos, 5 asistencias y una valoración final de 16. De esta forma, Nowell consiguió plasmar su extraordinaria actitud en la cancha a pesar de una situación compleja en la que suele ser el descarte de Paolo Galbiati en la ACB.
Aun así, y pese a haber tenido ofertas de otros equipos para abandonar Vitoria, Nowell dejó claro su gran compañerismo y profesionalidad, volviendo a demostrar que es un jugador de baloncesto del máximo nivel, lo que le hizo ganar los elogios de su entrenador.
“Nowell ha actuado como un playmaker, permitiendo al equipo jugar como necesitamos. Ha tenido una temporada complicada, pero tiene huevos y es muy competitivo. Ha jugado un gran partido y estoy muy contento por ello”, comentó Galbiati tras el partido.
Howard, de menos a más
En su regreso a las canchas después de 26 días de ausencia, Markus Howard protagonizó un encuentro en línea ascendente.
El exterior estadounidense tuvo un inicio muy discreto, con pocos minutos durante la primera mitad y sin buscar el aro hasta el final del periodo. Prueba de ello, en una transición ofensiva, prefirió asistir para una canasta fácil en lugar de lanzar un triple desmarcado, una acción inusual en su repertorio.
Sin embargo, en la segunda mitad su impacto creció notablemente, especialmente en ataque. A su habitual intensidad defensiva, sumó un gran acierto desde el triple, llegando a convertir hasta tres lanzamientos desde las esquinas. De esta forma, Howard resultó importante en la victoria y comenzó a recuperar sensaciones.