El ala-pívot del Kosner Baskonia Eugene Omoruyi afronta la recta final de la renovación de contrato que firmó el pasado 16 de febrero. Según fuentes consultadas por este periódico, este domingo 19 de abril, un día después de la visita azulgrana a Badalona, es la fecha en la que el club tiene la posibilidad de finalizar o prorrogar su vinculación, por lo que los próximos días serán decisivos para un futuro que a corto plazo pasa por Vitoria-Gasteiz.
Cabe recordar que el interior nigeriano aterrizó en la capital alavesa el 10 de diciembre como sustituto temporal para Tadas Sedekerskis, pero su excelente rendimiento sumado a los inconvenientes en la lesión del lituano, más larga de lo esperado, animaron al club a renovarlo por dos meses más antes de la disputa de la Copa del Rey.
En esta prórroga del contrato la entidad vitoriana se guardó la opción de estirar su vinculación hasta el final de la presente temporada, cláusula que, salvo sorpresa mayúscula, ejecutará, ya que no tendría sentido prescindir de una de sus piezas más importantes antes de afrontar el momento más importante de la temporada con el play off de la ACB en el horizonte.
El fichaje de Omoruyi, un completo desconocido en el baloncesto europeo, ha resultado un gran acierto de la secretaría técnica encabezada por Xevi Pujol y toda una bendición para el Baskonia, que se hizo con un recambio para Sedekerskis que incluso ha mejorado las prestaciones ofrecidas por el lituano hasta su lesión.
Sus números por sí solos, con 8,3 puntos, 2,5 rebotes y 1,6 asistencias en 17 minutos de media en la ACB y 11 puntos, 3,8 rebotes y 1,8 asistencias en 20 minutos de media en la Euroliga, ya dan de por sí motivos para ejecutar su renovación hasta el final de la temporada, pero se quedan cortos para describir la valía que está teniendo Omoruyi para el Baskonia.
Revalorizado en Vitoria
El interior de 1,98 metros no ha dejado de progresar desde su llegada y su cotización se ha disparado respecto a su primera renovación al resultar fundamental en la consecución del título de la Copa del Rey y en la reciente racha de ocho victorias consecutivas de los alaveses entre las dos competiciones.
Se trata de un jugador muy difícil de encontrar en el baloncesto actual, con una gran lectura de juego y capacidad de pase a pesar de su tamaño. Es un base en un cuerpo de interior que da muchas variantes tácticas a Galbiati a la hora de elaborar jugadas o de utilizarlo como amenaza en el poste o para abrir la cancha con su capacidad de amenazar desde el perímetro.
Lo que más réditos está dando a los vitorianos, sin embargo, es su polivalencia. Omoruyi ha demostrado tener capacidad para jugar en cualquier posición desde el tres hasta el cinco y ha sostenido el juego interior azulgrana cuando él y Diakite han sido los únicos interiores disponibles a causa de las lesiones de Tadas Sedekerskis, Khalifa Diop y Rodions Kurucs, la imposibilidad de que Edwards jugara en la Euroliga y la inconsistencia de Frisch.
El nigeriano ha compensado su desventaja de centímetros frente a pívots puros con físico y energía a raudales bajo los tableros, y ha sacado partido de su mayor movilidad y amenaza exterior para hacer daño a sus emparejamientos en el otro lado de la cancha cuando le ha tocado ejercer como cinco. En su puesto más natural, el de ala-pívot, no ha dejado dudas de que está de sobra preparado para ser un jugador importante en el baloncesto de élite europeo.
Omoruyi ha demostrado tener capacidad para jugar en cualquier posición desde el tres hasta el cinco y ha sostenido el juego interior azulgrana cuando él y Diakite han sido los únicos interiores disponibles a causa de las lesiones
Una tercera renovación más difícil
Cuando se confirme su continuidad hasta el final de la temporada, operación en la que el Baskonia tiene la sartén por el mango, será el momento de plantearse su renovación a partir del próximo curso, algo que sería una fantástica noticia y que ayudaría a mantener parte del núcleo campeón de la Copa.
Sin embargo, según ha podido saber este periódico, aún no tiene una oferta de renovación sobre la mesa, algo que se puede explicar por distintos factores. En primer lugar, puede que el club esté esperando a ejecutar su opción de renovar hasta el final de la campaña para sentarse a negociar una vinculación más larga.
En segundo, cabe mencionar que el puesto de ala-pívot es el que cuenta con mayor competencia en este momento de la plantilla, con dos cupos consolidados en la ACB y en la Euroliga como Rodions Kurucs y Tadas Sedekerskis y el joven Frisch, apuesta de futuro del club el pasado verano.
Frisch y Kurucs tienen contrato hasta el año 2028, mientras que el capitán azulgrana firmó una extensión hasta el 2029. Si no se produce ninguna salida, el Baskonia correría el riesgo de tener una plantilla descompensada con muchos de sus recursos invertidos en el mismo puesto.
Por si fuera poco, la cotización de Omoruyi no ha hecho más que subir y actualmente es un jugador ya contrastado en la Euroliga y por lo tanto más caro que el que llegó en diciembre. No le faltarán ofertas de otros clubes en verano y el Baskonia deberá realizar un esfuerzo o reorganizar su plantilla si quiere retener al que en estos momentos es uno de sus principales puntales.