Como buen aficionado baskonista, me sigo quedando jodido cuando perdemos. Y mas cuando una temporada que prometía al menos un poco más, termina de esta forma. Seguramente este año haya sido distinto a los años anteriores, donde el equipo transmitía otra cosa y en los cuales nos estábamos resignando peligrosamente a acabar la temporada mucho mas fríos que esta y con peores resultados.

Pero al mismo tiempo creo que este año ha habido también cosas buenas, y muchas. Así que lo justo es hacer un balance de todo ello, una vez pasadas unas horas del último partido ante el Joventut. Ponemos en marcha la coctelera.

En primer lugar, para mí esta temporada hemos tenido un buen equipo. Hemos contado con grandes jugadores, plantilla que además hemos ido mejorando con fichajes temporales de primer nivel. Y esta es una primera lectura positiva de este año: todas las incorporaciones que han llegado con la competición en curso, han aportado cosas interesantes

En todos los años que llevo viendo al Baskonia, no recuerdo un año en el que haya llegado tanto refuerzo y de tanta calidad. Seguro que con matices de jugadores y de partidos distintos, pero a modo global, esto ha sido una de las cosas mas positivas de este año.

Conexión entre Galbiati y la grada

Y en segundo lugar, creo que la figura de Galbiati nos ha hecho recobrar una ilusión que estaba en general tocada tras unos años más flojos. Hemos tenido muchos partidos buenos, momentos de gran baloncesto, un buen resultado al final de la liga regular, una nueva Copa en la sala de trofeos del Buesa, y una gran conexión desde la grada con un tío que vive el baloncesto y cada partido como el que mas. Y aunque la Euroliga y el play off no han sido buenos, todos estos aspectos positivos me han motivado y alegrado mucho este año.

Cabarrot se despide de la afición tras la derrota ante el Joventut Alex Larretxi

El equipo ha tenido también sus momentos durante la temporada. Unos primeros meses de menos a mas, llegando al sorpresivo título copero a un grandísimo nivel, para luego sufrir un bajón durante varias semanas tras nuestro paso por Valencia. Lesiones, cansancio… nos lastraron mucho, pero fueron aspectos que se fueron recuperando para un grandísimo final de liga regular al sprint. 

En ese momento estábamos muchos pensando que el equipo llegaba, y creo realmente que fue así, a un nivel similar al de la Copa, y que podíamos optar a cualquier cosa en play off. Hasta que nos tocó el cruce con nuestra bestia negra particular. O mejor dicho, bestia verdinegra.

Porque creo que la Penya nos hizo jugar prácticamente en todo el play off como no hemos jugado en todo el año. Anularon nuestra alegría y soltura en ataque, desactivaron a jugadores clave que han fallado muy poco en toda la temporada, nos hicieron defender mal en aspectos básicos como un bloqueo y continuación del base con el pívot que nos hacía polvo cada jugada, nos bloqueaba hasta el punto de no poder coger un rebote ni queriendo y dar incluso hasta tres y cuatro opciones a los catalanes en muchas jugadas…

Supongo que en estos casos, se suma el mérito de un equipo con el demérito del otro. Pero el caso es que nos ganaron merecidamente la serie y nos obligaron a bajarnos de un carro, en el que otra vez estábamos subidos con ganas de comernos el mundo.

El año ha merecido la pena

Pero así es este deporte tan apasionante… Y aún y todo, el año ha merecido la pena. Una campaña que la recordaremos también como el año en el que al final, el protagonismo lo tomaron los equipos que no eran cabeza de serie. Algo insólito hasta ahora. Pero un año en el que hemos disfrutado mucho en muchos momentos.

Ahora nos metemos ya en esos meses duros en los que no hay competición, y en los que entramos de lleno con los rumores de salidas y llegadas. Meses en los que nos excitamos cada vez que se anuncia un fichaje y corremos todos a las redes sociales a ver vídeos y valoraciones de ese crack que va a venir, para seguido conocer la noticia de que uno de los abusones de la Euroliga ha roto el cerdito para ofrecerle el contrato de su vida a nuestro jugador mas valioso, que se marcha a pesar de tener contrato. Esto es así, será así, y no podemos hacer nada con ello.

Y además de este balance general, creo que hay ciertos aspectos que se pueden comentar a nivel individual. Porque pienso que, empezando por los bases, hemos contado con una de las mejores parejas de las dos competiciones, en las figuras de Tren Forrest y de Kobi Simmons.

Galbiati se retira a los vestuarios apesadumbrado tras la eliminación ante el Joventut Alex Larretxi

Ha habido muchos partidos en los que han estado a un grandísimo nivel. Y a mi juicio, y para la hemeroteca, queda el pedazo de mate de Forrest ante Tavares en la Copa del Rey. Ya lo podemos guardar al lado del mate de Timinskas. Y si alguien me encuentra la foto, al lado también del de Nikita Wilson en Mendi (debo ser muy mayor, porque de este mate se acuerda muy poca gente…).

Tuvimos el complemento de un gran tercer base como Villar, que a pesar de jugar pocos minutos, creo que ya destaca como un férreo defensor y que tiene todavía mucho margen de mejora, pero que no desperdicia para nada los minutos que tiene.

Tristeza por las salidas

Aquí queda un poco en tierra de nadie Nowell, un jugador pequeño pero al que no se puede reprochar nada. Si no fuera por el tema de las plazas, creo que podría tener un hueco. Me ha gustado lo que he visto de él, y como se ha entregado por el equipo. No sé cómo estará el mercado de los bases para el año que viene, pero yo no lo descartaría...

En los escoltas, me ha gustado mucho el baloncesto que ha ofrecido Spagnolo, pero creo que no hemos visto ni mucho menos todo su potencial. Su salida creo que es la que mas pena me da, junto con la de TLC. Porque el francés ha hecho una temporada de sobresaliente, excepto en los partidos que ha tenido a Hanga y compañía enfrente, que han sido los únicos que han sabido y podido pararle.

Y de Howard, la verdad que no se muy bien ni qué opinar. Un jugador que debería ser determinante, y que condiciona al máximo cada defensa que plantea el equipo contrario, y que ha jugado un número mínimo de partidos esta temporada. Supongo que algún motivo habrá para que haya sido el descarte todos estos últimos partidos, y confío en que el verano le permita sanar sus heridas y volver a ser ese Markus que deslumbró en su primer año en Vitoria-Gasteiz.

De Gytis me gustó su rol de jugador de equipo, un jugador discreto, peleón, con buena mano desde fuera, y del que tengo también la sensación de que ha ido de mas a menos, y que podía haber sido un jugador con una aportación algo mayor. 

Spagnolo se dispone a realizar una bandeja ante Birgander Alex Larretxi

De Kurucs me gustó ver su pelea constante en cada partido, mientras su cuerpo se lo permitió. Creo que su peaje tras la Copa ha sido muy caro, porque ha sufrido mucho para volver a ser el jugador imprescindible de febrero. Pero es de los jugadores que los quiero siempre en mi equipo, por los tangibles y por los intangibles que aporta cada día.

De Frisch, y de nuestro capitán Tadas, no podemos hacer una valoración muy exhaustiva. Por un motivo u otro, el caso es que no hemos podido verlos con continuidad. Pero creo que ambos son jugadores necesarios en este equipo. 

La 'pintura', posición a reforzar

Y respecto a la zona, se ha convertido en uno de los puntos débiles en este play off. Diop, lesión mediante, sigue sin convertirse en un pívot determinante. No creo que su juego sea para ser el pívot titular, pero si podría y debería dar mas, porque creo que si puede aportar ciertos minutos de calidad. Yo en la serie contra la Penya, me he vuelto a acordar de él y creo que podría haber aportado de haberse recuperado a tiempo.

Con Diakite nos hemos divertido mucho. Empezó aportando menos, y ha ido creciendo un montón mes a mes. Las camisetas de Scola, Rakocevic y compañía, del techo del Buesa, han sufrido con los pedazo de gorros que ha plantado el bueno de Mamadi a todo el que osaba tirar a canasta delante suyo.

Omoruyi y el lesionado Diop han sido la cara y la cruz en la temporada recién acabada Pilar Barco

Eugene, que como dice el cancionero popular, se hizo vitoriano muy rápido, ha sido otro jugador que empezó muy bien, aportando mucho, y que seguramente por problemas físicos, ha ido bajando prestaciones poco a poco. Pero también ha tenido muy buenos partidos y ha demostrado un buen nivel en muchos momentos.

Edwards fue el último en llegar, por lo que ha tenido pocos partidos para demostrar su juego. Aun y todo, es un jugador que ha aportado centímetros en la zona, rebotes, alguna terminación cerca del aro, y creo que es un jugador que puede ser aprovechable, pero que necesita un buen base al lado que le suministre balones. Y no penséis en Huertas que os veo venir…

Con todo ello, en la zona me ha faltado un cinco potente, solvente e incluso gordo! Como digo, espero aquí un buen refuerzo para el año que viene, porque me parece que contar con un center determinante es uno de los aspectos mas importantes en el basket de hoy en día, donde todos los trasatlánticos cuentan con figuras de primer nivel en esta posición.

Este es mi balance particular de una temporada de altibajos. Momentos buenos y no tan buenos, pero que una vez pasado el disgusto del domingo pasado, me dejan una sensación bastante buena. Me he divertido mucho en muchos momentos.

Cada vez las competiciones son mas complicadas y hay mas talento. No hay mas que ver cómo está la Euroliga, y lo que ha pasado en las series de cuartos de la liga doméstica, así que la secretaría técnica tiene un arduo trabajo en las próximas semanas para nuevamente volver a colocar al Baskonia donde queremos todos. 

Disfrutad del verano, compañeros de afición, que en septiembre tenemos jaleo de nuevo. Aúpa Baskonia.