El joven talento del Baskonia, Stefan Joksimovic, sigue sumando capítulos a una progresión que no deja de acelerarse.
El exterior esloveno formó parte este viernes de la convocatoria de la selección absoluta de Eslovenia en una nueva jornada de las ventanas clasificatorias para el Mundial de 2027. En un encuentro que terminó con una contundente victoria frente a la República Checa por 99-59 en el Bonifika Arena de Koper, Joksimovic fue la estrella de su país.
El combinado esloveno dominó el choque desde los primeros compases, imponiendo un ritmo alto en transición y una defensa agresiva que dejó sin argumentos al conjunto checo.
La diferencia en el marcador fue ampliándose con el paso de los minutos hasta romper definitivamente antes del último cuarto. Joksimovic, jugando 19 minutos, aportó 15 puntos y 6 rebotes para consolidar la victoria de Eslovenia. En concreto, anotó 2 de 4 en canastas dobles y 3 de 6 desde la línea del 6,75, además de un pleno en el tiro libre (2 de 2).
Más allá del resultado, el triunfo e Eslovenia tiene un valor importante en el grupo europeo de clasificación, donde cada victoria acerca un poco más el objetivo de estar en el Mundial de 2027.
En medio de ese escenario de alta competencia, Joksimovic volvió a hacerse notar, reafirmándose como uno de los jugadores que apuntan a liderar el próximo ciclo del baloncesto esloveno.
Si bien no encabezó las cifras del partido en anotación, su presencia constante en la rotación de Aleksander Sekulic dejó claro el respaldo del cuerpo técnico hacia un jugador que, a pesar de su corta edad, se mueve con soltura y desparpajo en partidos de máxima exigencia.
Cada minuto en la cancha fue una oportunidad para seguir mejorando y ganar confianza, aportando ritmo desde el perímetro, buenos movimientos sin balón y responsabilidad táctica en defensa.
Oportunidad única
Las ventanas FIBA, marcadas por la ausencia habitual de jugadores NBA, se han convertido en un escaparate ideal para que jóvenes como el baskonista asuman responsabilidades y acumulen experiencia internacional.
Para Joksimovic, cada convocatoria supone un paso adelante en su proceso de maduración. Ya en sus dos anteriores partidos con la absoluta había mostrado personalidad ofensiva, capacidad para atacar el aro y recursos en el tiro exterior, cualidades que explican por qué es considerado una de las grandes promesas de su generación.
El Baskonia es consciente de que estas experiencias refuerzan su crecimiento competitivo y aceleran su adaptación a escenarios de presión. No es habitual que un jugador de su edad (17 años) encadene convocatorias con la absoluta de un país con tanta tradición como Eslovenia, lo que habla tanto de su talento como de la confianza que genera.
Además, Joksimovic ya ha escrito esta temporada su nombre en los libros de historia del club. En la reciente edición de la Copa del Rey celebrada en Valencia, el exterior de 17 años y poco más de tres meses se convirtió en el baskonista más joven en jugar un partido de Copa del Rey, superando el récord que estaba vigente desde 1994 y que pertenecía a Juan Pedro Cazorla.
Su debut en cuartos de final ante La Laguna Tenerife lo sitúa entre los debutantes más jóvenes de toda la élite nacional junto con nombres como Juan Carlos Navarro, su compatriota Luka Doncic, Ricky Rubio y con su compañero baskonista Maker Bol.
El triunfo ante la Republica Checa permite a Eslovenia mantener una posición favorable en su camino hacia el Mundial de 2027 y, al mismo tiempo, confirmar que el relevo generacional empieza a consolidarse.
Joksimovic representa un proyecto de presente que ya suma minutos de calidad en competiciones internacionales y que continúa creciendo a la par que sus aspiraciones. Mañana podrá volver a exhibirse nuevamente ante la República Checa, solo que esta vez en el Horacka Arena de Jihlava.