La segunda temporada de Kamar Baldwin en la Euroliga está resultando más complicada si cabe que la primera, en la que no consiguió cumplir con las expectativas del Kosner Baskonia y terminó siendo cortado por el club el pasado verano pese a contar con contrato hasta 2026.
El base-escolta estadounidense llegó a Vitoria en el verano de 2024 con el cartel de ser uno de los mejores anotadores de la Eurocup, pero su rendimiento no convenció a la entidad gasteiztarra tras promediar 7,1 puntos, 3,7 asistencias y 6,4 créditos en 21 minutos por encuentro en su debut en la Euroliga.
En su defensa, eso sí, cabe mencionar que no lo tuvo nada fácil para poder desarrollar su mejor baloncesto. En el arranque de la temporada no pudo participar en los encuentros de ACB hasta que consiguió el pasaporte georgiano al debutar con la selección a finales del mes de noviembre.
A partir de ahí, fue poco a poco ganando protagonismo hasta que, precisamente en un entrenamiento con la selección de Georgia en el mes de febrero, sufrió una lesión en una articulación de su pie derecho que le obligó a parar unas semanas.
Poco después de recuperarse de este contratiempo, por si fuera poco, se rompió la primera falange de su mano derecha, tuvo que pasar por el quirófano y reapareció justo para el epílogo de la temporada en la ACB, al que llegó falto de ritmo y no consiguió sumar cosas positivas al equipo de Laso.
Tras ello, el Baskonia decidió prescindir de él dentro de su plan de reconstrucción de plantilla a pesar de la llegada de Paolo Galbiati al banquillo, el técnico que con el que había mostrado su mejor versión en el Trento.
Con su llegada al Bayern de Múnich, Kamar Baldwin buscaba la opción de redimirse, pero su aventura por tierras bávaras está siguiendo un guion similar a la de la pasada temporada en el Buesa Arena. Comenzó la campaña con un peso menor en la rotación si cabe del que tenía en el Baskonia, con una media de poco más de 16 minutos en la Euroliga, con unos registros de 6,7 puntos y 2,4 asistencias, algo mejores en la liga doméstica con 8,3 puntos y 3,8 pases de canasta.
Con esos números volvió a caer lesionado al término de la jornada 9 de la Euroliga por un problema muscular en el muslo que le hizo perderse su regreso al Buesa Arena y le ha mantenido apartado hasta ahora. Dos meses después de sufrir la lesión, que se ha alargado más de lo esperado, Baldwin empieza a ver la luz al final del túnel y ha vuelto a ejercitarse con el resto del equipo, aunque su presencia en el duelo contra el Baskonia sigue en el aire.
El jugador seguro que hace todo lo que esté en su mano para estar disponible para el encuentro, ayudar a un Bayern mermado en su cuerda exterior tras la marcha de Dinwiddie y, de paso, redimirse ante el equipo que no confió en él en verano.