Chechu Mulero Director deportivo del valencia basket

"El físico es importante, pero lo que realmente hay que pagar en un fichaje es el talento"

18.09.2020 | 00:30
"El físico es importante, pero lo que realmente hay que pagar en un fichaje es el talento"

El inicio de una nueva edición de la ACB está a la vuelta de la esquina y el Baskonia abre el fuego ante un Valencia dirigido desde los despachos por una figura reconocida.

vitoria – Pocas voces más autorizadas que la del arquitecto del Valencia Basket para analizar cómo ha impactado la pandemia del coronavirus en la economía de los clubes de baloncesto. Desde luego, la crisis no parece haber hecho ningún tipo de mella en el primer rival liguero del Baskonia, uno de los grandes animadores del mercado estival con las flamantes apuestas por, entre otros, Martin Hermannsson, Klemen Prepelic, Nikola Kalinic y Derrick Williams. El directivo vallisoletano, en su día segundo entrenador y desde 2014 el encargado de los fichajes en la entidad taronja, deja entrever la imperiosa necesidad de su equipo por hacerse con una licencia de la Euroliga de cara al futuro y también se deshace en elogios hacia el remozado proyecto azulgrana.

Desde que asumió el cargo hace seis años, ¿ha sido el verano más difícil y extraño por los efectos tan nocivos que está produciendo la pandemia a todos los niveles?

–Ha sido un verano complicado para los direcciones deportivas de todo el mundo, no solo la del Valencia Basket. De la emergencia sanitaria nosotros tampoco podemos escapar y por razones obvias lo está alterando todo. Mi trabajo no es más que un reflejo de lo que vive la sociedad con los mismos problemas. Poner toda esta maquinaria en marcha no va a resultar algo sencillo, aunque lo importante es que ya estamos a punto de lograrlo.

Ahora mismo hay más incertidumbres que certezas sobre la celebración normal de la ACB y la Euroliga. ¿Es optimista?

–Sí, lo soy. Yo creo que vamos a jugar y además las dos competiciones. No vamos a tener los pabellones con tanto público, algunos podrán llenarse más y otros menos, pero estoy convencido de que vamos a jugar.

Además de los trabajadores normales de la calle que sufren los rigores de esta crisis, ¿también han debido asumir los jugadores de baloncesto la nueva y dura realidad económica?

–Creo que ha habido varios escalones dentro de los diferentes rangos de precios en los que se mueven los jugadores. Las grandes figuras y los del perfil más elevado dentro del baloncesto europeo no lo han notado. A partir de ahí, sí es posible que los siguientes escalones sí hayan bajado de rango salarial. Pero ha sido un recorte inferior al que se suponía. De hecho, me ha llamado la atención que muchos equipos hayan configurado sus plantillas con bastante más antelación que otras temporadas. Ha habido una reducción, pero inferior a la que se suponía al comienzo del verano.

Viendo que han reclutado a tipos cotizados como como Hermannsson, Prepelic, Kalinic o Williams, alguno pensará que bendita crisis la del Valencia Basket. ¿Es así?

–Estamos contentos con la plantilla que hemos hecho. Hubo una cosa importante para nosotros como la posibilidad de tener garantizada un año más la Euroliga a la vez que otros clubes. No hubo que esperar a que nos concedieran una plaza o una wild card (invitación) y evidentemente entramos en el mercado en los mismos plazos que los demás. Es cierto que hemos construido un equipo con jugadores muy cotizados por otros equipos y estamos satisfechos en ese sentido. Además de los fichajes, ha sido muy importante mantener en Valencia a algún integrante de la pasada temporada.

El proyecto taronja es cada año más ambicioso. ¿A qué está dispuesto Juan Roig para comprobar la silueta de un Valencia Basket campeón de la Liga ACB o con una licencia A de la Euroliga?

–Bastante está haciendo ya Juan por el deporte y la sociedad valenciana como para pedirle que haga más por el club. Él está muy contento con el crecimiento de la entidad, no solo el equipo de élite de ACB, sino el proyecto del baloncesto femenino, L'Alqueria del Basket y todo lo que estamos generando alrededor del baloncesto. Entonces todo lo que él nos da ya es suficiente. En cuanto al tema de la licencia, se habla mucho. Lo que sí es cierto es que la realidad del baloncesto europeo y la realidad del Valencia Basket han cambiado respecto a los años en que se constituyó la Euroliga y se instauraron las licencias A. Las perspectivas han variado y lógicamente nuestro sueño es disputarla cada temporada.

¿Fue difícil digerir la marcha de Alberto Abalde al Real Madrid por mucho dinero que ingresase el club de la cláusula de rescisión?

–Sí, fue complicado, pero tenemos que asumirlo. Igual que nosotros vamos a otros clubes a fichar a sus jugadores mediante el pago de su cláusula, para nosotros también fue duro perderle. No es plato de buen gusto porque no queríamos deshacernos del él. Es la ley del mercado y ya está. Alberto pagó el dinero estipulado en el contrato y nosotros poco más pudimos hacer más allá de buscarle un sustituto.

Baskonia y Valencia comparten el mismo objetivo de intentar desbancar a los dos grandes del fútbol. ¿También suelen pelearse en verano por los mismos jugadores?

–Este último, por lo que yo sé, no ha habido mucha coincidencia en los jugadores que buscábamos cada uno ni tampoco interferencias.

¿Será un alivio la casi segura marcha de Campazzo a la NBA o aun así entiende que blancos y culés siguen un peldaño por encima del resto?

–Veo esta ACB más fuerte que las ediciones anteriores. Se suponía que la crisis económica iba a hacer que muchos clubes bajasen de nivel, pero creo que hay muchos buenos equipos. Y no hablo solo de los cuatro o cinco primeros. Es una liga muy competida. Eso sí, sigo creyendo que Real Madrid y Barcelona están por encima del resto, pero lo que el Baskonia hizo la campaña anterior levantando el título demuestra que todo es posible. Es indudable que la pérdida de Facundo sería importante no solo para el Real Madrid sino para cualquier equipo en el que pudiera jugar él. Es alguien extraordinario y si además miras un poco los jugadores decisivos de la pasada temporada en el baloncesto europeo la mayoría actuaban en su puesto. Sería una gran pérdida para la ACB, pero lógicamente prefiero que la sufra un rival directo.

¿Qué le parece la nueva plantilla conformada por el Baskonia?

–Me gusta mucho. Creo han hecho grandes incorporaciones que se ajustan a la perfección a la filosofía de juego que desde fuera percibimos que tiene Dusko. Me parece que es un gran equipo. Valoras los tres nombres que han fichado (Giedraitis, Peters y Jekiri) y todo ello sumado a lo que ya tenían en la plantilla hará que sigan optando a todo.

Ya no está Shengelia, al que usted conoce como pocos. ¿Ha sentido su marcha de la ACB?

–Mantengo mucha relación con él. Le tengo un gran aprecio y seguro que le irá bien vaya donde vaya porque se lo merece. Es lo mismo que hablaba antes de Campazzo. Es una pérdida importante para el Baskonia como lo sería para cualquier otro club en el que hubiese estado. Seguro que cambiará la forma de jugar del equipo porque no hay otro cuatro como Toko, pero el club ha fichado bien para mitigar su vacío y seguro que sus sustitutos harán una gran temporada. Ya lo demostró Polonara en la última fase final siendo decisivo con su carácter y Peters me parece un excelente jugador.

Ya no hay muchos bases a la vieja usanza o pívots que actúen de espaldas al aro y el físico se impone al talento como principal virtud de los jugadores. ¿Tanto está cambiando el baloncesto?

–Es complicado. Cuando analizas los jugadores que vas a fichar, lo primero que tienes que pensar es en el entrenador que tienes. No es lo mismo confeccionar un equipo para Jaume Ponsarnau que Txus Vidorreta. La forma de jugar y lo que requieren sus plantillas es diferente y deben contar con características distintas. Ese es el primer punto. Hablamos en exceso del tema físico. Que posean un buen físico, no significa que el jugador deba ser un saltarín o un armario empotrado. El físico es importante, pero Sergio Rodríguez y Nando siguen siendo decisivos en la Euroliga. El talento se mantiene como una cuestión primordial y evidentemente es lo que más hay que pagar. Es verdad que personalmente me gusta que los jugadores posean ciertas características. Por ejemplo, quiero disponer de pívots que abran el campo y tiren de tres. Esa es una condición de la que carecen muchos. Por ejemplo, en nuestro caso con Mike Tobey en el juego interior no prevalece el físico sobre la técnica. Hay que buscar un buen equilibrio. Es obvio que ayuda tener buenos atletas, pero en este sentido en España existe el problema de que la limitación de jugadores americanos nos imposibilita hacer determinadas operaciones que otros clubes sí pueden. En la Euroliga hay equipos con cinco estadounidenses a la vez, pero no le doy más vueltas a eso. Lo importante también es disponer de buenos jugadores nacionales. El físico en alguno de ellos no es la mejor condición y ahí está el ejemplo de Fernando San Emeterio que sigue jugando muy bien a baloncesto.

Posiblemente el partido del domingo llegue pronto para los dos equipos, pero será una buena piedra de toque para calibrar dónde esta cada uno. ¿Verdad?

–Espero que sea un gran encuentro. Creo que será disputado y muy difícil para ambos. Evidentemente llega pronto y para nosotros es una gran prueba de fuego. Me gustó mucho el Baskonia pese a su derrota en la Supercopa y todas las referencias que nos están llegando de su nivel y estado de forma son muy positivas. Están realmente bien para el momento de la temporada en el que estamos, aunque intentaremos ir allí a competir sin complejos y luchar por la victoria. No será fácil para ninguno. Creo que somos dos grandes plantillas y espero que nos vaya bien en el futuro.

"Las grandes figuras y los jugadores del perfil más alto no han sufrido este verano la nueva realidad económica"

"Bastante hace ya Juan Roig por la sociedad valenciana como para pedirle más implicación en nuestro club"

"Madrid y Barça siguen por encima, pero lo sucedido en la pasada fase final demuestra que todo es posible"

"El Baskonia ha efectuado grandes incorporaciones que se ajustan a la perfección a la filosofía de Ivanovic"