La carrera contra la pandemia

Seis centenarias abren la vacunación en el hospital Santiago: "Ya está hecho"

Mari Carmen Ladrón de Guevara, Áurea García o Pepi Armentia inician el camino hacia la inmunidad frente al covid-19

24.02.2021 | 17:01
Pepi Armentia, tras recibir el pinchazo esta tarde en el HUA-Santiago.

A sus 101 años casi recién cumplidos, Mari Carmen Ladrón de Guevara ha sido este miércoles la primera centenaria alavesa no institucionalizada en recibir la vacuna contra el covid-19.

Lo ha hecho, además, de una forma nunca antes ensayada en el territorio, sin salir del vehículo en el que ha llegado acompañada por dos de sus hijos hasta el HUA-Santiago, donde se encuentra instalado esta suerte de vacunauto que va a ser utilizado en esta fase de la campaña. El pinchazo, realizado por personal de Osakidetza a través de la ventana del copiloto, no le ha dolido "nada".

Junto a Mari Carmen, otros 17 vecinos mayores de 100 años recibirán a lo largo de esta tarde en el mismo punto de vacunación la primera dosis del preparado de Pfizer/BioNTech contra el coronavirus. Los pacientes han sido repartidos en tres turnos de seis personas para aprovechar los viales de la vacuna. El primero, ha estado compuesto íntegramente por mujeres. De aquí al viernes, serán inmunizados cerca de 60 centenarios adscritos a la OSI Araba.

Áurea García, que pronto cumplirá los 101 y también ha llegado acompañada por dos familiares, y la vitoriana Pepi Armentia han seguido los pasos de Mari Carmen. "Ha estado todo muy bien, la verdad. Pero siempre nos atienden bien. Y ella ha estado tan tranquila, como si no pasara nada", ha celebrado Esperanza, hija de la primera.


"Con ganas de comer"

"Ya está hecho", ha exclamado mientras tanto Pepi, que mientras esperaba los 20 minutos de rigor para poder abandonar el hospital una vez comprobado que no tenía efectos secundarios se confesaba "con ganas de comer". "De esa enfermedad he padecido mucho. Siempre he tenido apetito. Así es la cosa", ha bromeado.

Posteriormente, han sido vacunadas en este primer turno otras tres vecinas, como Maura Curiel o Basi Maestre, esta última la más veterana del grupo a sus 104 años. Ninguna de ellas ha sufrido efectos secundarios al recibir la dosis y han ido abandonando el centro como han llegado, tranquilamente sentadas en el coche y escalonadamente.