Un referente que nunca se arrugó

14.02.2021 | 00:28
Un referente que nunca se arrugó

desde siempre. Xabier Agirre siempre estuvo ahí y, sobre todo, en los momentos más difíciles de la historia de Euskadi y del Partido Nacionalista Vasco. He preguntado a nuestra Ama cuándo conocí a Xabier, pero no conseguimos acertar con una fecha o un acto concreto. Xabier está en todos mis primeros recuerdos de mítines nacionalistas e inauguraciones de batzokis en Araba. Veo su imagen sonriente y afable, junto al gran e inolvidable Jose Mari Gerenabarrena. No en vano ya antes, desde su juventud, Xabier Agirre había luchado contra la dictadura de Franco reorganizando -desde finales de los años sesenta- al Partido Nacionalista Vasco en Gasteiz y en Araba, tras la forzada marcha al exilio de Luis Mari Sánchez Iñigo. Años de salidas montañeras, de colocación de ilegales ikurriñas, de concentraciones clandestinas, de reparto de publicaciones antifranquistas,€ Luchó en la Resistencia contra el régimen antidemocrático desde el EAJ-PNV a través de EGI y después, asumiendo difíciles responsabilidades en el departamento vasco de Interior, contra la barbarie de ETA. Siempre desde sus firmes convicciones nacionalistas, pero también con sus raíces profundamente humanistas. Xabier nunca se escondió, siempre dio un paso al frente. Supo liderar en los peores momentos al Partido en Araba, tanto desde su responsabilidad como Presidente del ABB, como portavoz del EBB durante la escisión de los años ochenta o al frente de la Diputación Foral de Araba. Se nos va una persona íntegra, con valores firmes y que nunca se arrugó, incluso cuando tuvo que tomar dolorosas decisiones que afectaban a compañeros que creía de su confianza. Todo un ejemplo. Xabier siempre ha sido un referente para mí. Hoy recuerdo, orgullosa, el honor de haber compartido responsabilidades en la ejecutiva del Araba Buru Batzar que le tocó liderar. Siempre con la mano tendida, pero sin renunciar ni perder su esencia. Siempre con una amable sonrisa, aunque también nos tocó discutir. Nos deja una persona buena, cercana, cariñosa, recta en sus planteamientos, pero siempre elegante en las formas. "¿Qué tal chavala?" era desde siempre su saludo conmigo, hasta mi último especial recuerdo cuando nos vimos en la ermita de Santa Teodosia. Te voy a echar mucho en falta, Xabier. Nos has dejado demasiado pronto, Xabier, mi buen amigo. Para siempre serás ya uno de mis más queridos referentes políticos e institucionales. Nunca te olvidaré.

La autora es consejera de Consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco

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