Ibrahim Diabate fue la principal novedad este domingo en el once inicial del Deportivo Alavés en el derbi ante Osasuna. El delantero costamarfileño, que debutó en la épica victoria de Balaídos frente al Celta (3-4) en el último partido antes del parón internacional, saltó al césped por primera vez de inicio con la camiseta albiazul.
Desde su llegada a Vitoria-Gasteiz el último día del mercado invernal, el punta africano tuvo serias dificultades para entrar en la dinámica del grupo. Con la Liga de Suecia finalizada en noviembre, Diabate llevaba dos meses prácticamente en blanco antes de su llegada al conjunto babazorro.
De hecho, con Coudet no pudo disfrutar de ningún minuto y fue Quique Sánchez Flores el técnico que le hizo debutar con la elástica babazorra en la segunda mitad del choque en Vigo.
En la previa al derbi ante Osasuna, la fascitis plantar de Lucas Boyé ponía en duda la participación del argentino desde un inicio. Este escenario le abría la puerta de la titularidad a un Diabate que está un escalón por encima de Mariano en la rotación del equipo. Dicho y hecho, el técnico madrileño le brindó al futbolista costamarfileño la oportunidad de tener su primera titularidad con la camiseta del Glorioso.
Algunos destellos
Diabate completó un total de 73 minutos en el empate a dos ante Osasuna, siendo esta su mayor participación hasta la fecha con la camiseta albiazul. Sin embargo, pese a gozar de una significativa cantidad de minutos ante los rojillos, el delantero africano no tuvo muchas opciones de generar peligro sobre la portería de Sergio Herrera. De hecho, ni tan siquiera pudo llegar a tirar a puerta.
El partido del dorsal 22 del Alavés no fue malo, simplemente estuvo algo descafeinado. Sobre el terreno de juego apenas pudo correr al espacio, fruto del constante e intenso marcaje de Boyomo y Catena, los dos zagueros de Osasuna que pocas veces le dejaron respirar tranquilo.
Su primera acción de peligro fue una buena carrera a la espalda de la defensa en la que forzó la salida del meta rojillo que despejó el balón a la grada. Poco después, regaló un pase de tacón, que levantó los aplausos de Mendizorroza, para que Toni Martínez forzase en el minuto 16 la tarjeta amarilla para Rosier.
Fue el propio Rosier el que en el minuto 26 bloqueó el primer y único disparo que intentó Diabate en el duelo. El costamarfileño no pudo hacer mucho más cerca del área, aunque dejó buenas combinaciones con sus compañeros y aguantó varios balones en ataque.