Ni el cansancio ni la corta rotación ni una lesión de Kobi Simmons en su tobillo derecho tras el descanso que preocupa sobremanera impidieron que un Baskonia con las fuerzas al límite facturara una nueva victoria en Manresa. 

El conjunto vitoriano se topó con una feroz resistencia en una pista siempre caliente, aunque su fortaleza mental volvió a salir a la luz en el mejor momento para darle la vuelta a la matinal y cosechar otra alegría indispensable en la búsqueda de la segunda plaza de la fase regular de la ACB.

Xevi Pujol recibió un regalo de la afición manresana en su vuelta a casa ACB PHOTO

A dos minutos para la conclusión, la escuadra catalana se las prometía muy felices con ese 81-77 que campeaba en lo alto del marcador. Sin embargo, la calidad de los estiletes baskonistas hizo acto de presencia para apagar el incendio y devolver las aguas a su cauce.

La personalidad de Forrest, autor de un decisivo dos más uno que celebró con una rabia desatada, y la sangre fría de Luwawu-Cabarrot desde la línea del tiro libre consolidaron la línea tan positiva del equipo vitoriano en los últimos tiempos.

La pérdida de Simmons en el inicio del tercer cuarto tras una disputa por el balón en el suelo con Brooks acortó más si cabe los recursos en manos de Galbiati, pero el Baskonia rescató una victoria de carácter en la comarca del Bagés.

La lesión de Simmons es la nota negativa del triunfo en Manresa ACB PHOTO

Demostró una vez más que, pese al agotamiento progresivo derivado de un calendario agotador, tiene raza, casta y, sobre todo, jugadores desequilibrantes en su plantilla. 

Esta vez le salvaron sus dos grandes estrellas de la actualidad (Forrest y TLC), aunque Villar aportó su granito de arena con un destajista esfuerzo defensivo y Diakite hizo lo propio con un primordial rebote defensivo que rebañó del aro un balón que podía colarse en el aro visitante. 

Simmons cuajó una buena primera parte antes de lesionarse

Simmons cuajó una buena primera parte antes de lesionarse ACB PHOTO

Gelido comienzo

Al Baskonia le costó cogerle el punto a la matinal tras el desgaste sobrehumano efectuado el viernes por la noche ante el Real Madrid. Con las piernas pesadas y la mente algo dispersa, alimentó la esperanza manresana de dar la sorpresa.

Pese a la vuelta de Forrest o la presencia de Edwards, al equipo vitoriano se le vio falto de la frescura habitual y para colmo de males vio cómo algunos de sus jugadores llamados a prender la mecha en defensa, léase Villar, Spagnolo y Diakite, se cargaron de faltas con excesiva rapidez.

Omoruyi acabó con 14 puntos anotados ACB PHOTO

La defensa azulgrana llegó tarde a la hora de puntear los tiros a su rival y sufrió graves problemas en el cierre del rebote defensivo, de ahí que adoptara el papel de perseguidor durante la parte inicial del duelo. Con el paso de los minutos, un choque bastante ralentizado por las numerosas faltas en ambos conjuntos terminó nivelándose.

Con más calidad técnica y física entre sus filas, el Baskonia comenzó a imponer la lógica y mediado el segundo cuarto la primera ventaja en el Nou Congost ya era una realidad (31-32) tras una canasta de Omoruyi.

Si el conjunto vitoriano llegó al intermedio con una pequeña ventaja fue, en parte, gracias al paso al frente de Forrest. El de Alabama volvió a destapar el tarro de las esencias con la facilidad que le caracteriza siendo de los pocos integrantes de Galbiati a los que se vio con energía.

TLC volvió a ser uno de los mejores baskonistas del partido ACB PHOTO

Forrest y TLC deciden

Su ascendencia en el partido fue mayor si cabe en los compases iniciales del tercer cuarto ante la lesión de Simmons y los problemas de faltas de Spagnolo. Su maestría en las penetraciones, marcando a la perfección los pasos y aprovechando su superioridad física, permitió al Baskonia vivir los minutos de mayor dominio de la contienda (52-61).

A la estabilidad azulgrana también contribuyó el Manresa con una ceguera absoluta en los lanzamientos desde la larga distancia, sobre todo Steinbergs, aunque el cuadro del Bagés supo volver al partido queriendo igualar el baloncesto rápido y de muchas posesiones que promulga Galbiati en Vitoria.

Forrest, que descansó contra el Madrid en Euroliga, mostyró un punto físico superior a sus compañeros ACB PHOTO

El partido se encaminó hacia un final a cara o cruz pese a los chispazos de calidad de Luwawu-Cabarrot. El alero francés, que recibió la cuarta falta a seis minutos para la conclusión y se vio privado de disputar algunos minutos decisivos del cuarto final, regresó a tiempo en la recta final para, en compañía de Forrest, asegurar otra victoria de un valor incalculable para un Baskonia inmune a todos los golpes y desgracias. Eso sí, la posible pérdida de Simmons puede ser un golpe difícil de digerir a estas alturas.