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El inmaculado camino hacia la gran final de Dortmund

Sostenido por una solidez envidiable, el Deportivo Alavés dejó en la cuneta a toda clase de rivales del fútbol europeo en su trayecto hacia la histórica final de UEFA

El inmaculado camino hacia la gran final de DortmundDNA

Este 16 de mayo se cumplirán 25 años de la histórica final de la Copa de la UEFA en Dortmund entre el Deportivo Alavés y el Liverpool. Un partido que a día de hoy sigue siendo muy recordado por todo aficionado al fútbol y especialmente por toda la parroquia albiazul. Aquella memorable noche, que se resolvió con un fatídico desenlace en el Westfalenstadion del Borussia, sigue en las retinas de toda la afición babazorra.

No obstante, para llegar hasta allí, antes hubo que superar un largo camino repleto de obstáculos y seis grandes rivales a los que el Alavés tuvo que derrotar a doble partido para confirmar su billete para Alemania.

Entre las eliminatorias más recordadas, destaca la que enfrentó al Glorioso contra el Inter de Milán en los octavos de final o las semifinales ante el Kaiserslautern. Mientras tanto, otras como el debut europeo frente al Gaziantepspor turco, o el viaje a Noruega para superar al Rosenborg, pasan mucho más desapercibidas. En este especial, DIARIO NOTICIAS DE ÁLAVA repasa toda la mágica trayectoria del Alavés hasta la tan recordada final de Dortmund.

Gaziantepspor: El debut europeo

La temporada 1999-2000 está considerada como una de las más igualadas y sorprendentes de la historia moderna de LaLiga. Un total de seis equipos llegaron a la penúltima jornada del campeonato con opciones de levantar el título, entre ellos un Alavés que ya tenía su participación en Europa confirmada para el siguiente curso.

Finalmente, el Deportivo de La Coruña se alzó con su primer trofeo de Liga, mientras que tres históricos asiduos en Primera perdieron la categoría –Atlético, Sevilla y Real Betis–. Por su parte, el Alavés finalizó sexto a tan solo tres puntos de las plazas de acceso a la Champions League, confirmando de ese modo su presencia en la Copa de la UEFA 2000-2001. Tras el verano del 2000, el 14 de septiembre de ese mismo año llegó el momento del ansiado debut en Europa para el Alavés. El escenario fue el estadio de Mendizorroza y el rival de la primera ronda un desconocido equipo turco: el Gaziantepspor.

El conjunto otomano, que ya tenía experiencia previa en Europa tras haber disputado la Copa Intertoto de 1996, se clasificó el año anterior para la Copa de la UEFA por primera vez en su historia. Lo hizo tras finalizar en un meritorio tercer puesto en la Superliga de Turquía, superando al Fenerbahce en la clasificación y ubicándose tan solo por detrás del Galatasaray y del Besiktas.

En el partido de ida en Mendizorroza, que supuso el debut en la competición para ambos, el empate a cero no se movió del marcador, dejándolo todo abierto para la vuelta en Turquía. La expedición albiazul tuvo que realizar un largo desplazamiento hasta la ciudad de Gaziantep, en el interior del país otomano y apenas a una hora de la frontera con Siria.

Allí, como era de esperar, los pupilos de Mané se encontraron con un ambiente hostil y bullicioso en el estadio del Gaziantepspor. Los turcos abrieron la lata en los primeros minutos, pero Iván Alonso logró la igualada a la media hora al convertir el primer tanto europeo en la historia del Alavés. Antes del descanso, el equipo local volvió a ponerse por delante con el 2-1.

Tras el paso por los vestuarios, los albiazules lograron la remontada y distanciarse en el marcador gracias al doblete de Ivan Tomic y al gol de Javi Moreno. El conjunto turco apenas tuvo opciones y tan solo pudo descontar en el añadido para poner el definitivo 3-4 en el electrónico.

Lillestrøm y Rosenborg: Doble viaje a Noruega

Tras superar la primera ronda, el siguiente rival fue el Lillestrøm, equipo de Noruega que quedó cuarto en su liga el año anterior. A diferencia del Gaziantepspor, el conjunto noruego sí que contaba con amplia experiencia en Europa, ya que previamente había disputado varias ediciones tanto de la Liga de Campeones, como de la Copa de la UEFA y de la Recopa.

Sin embargo, nunca llegó a lograr grandes éxitos en competiciones continentales. De hecho, esta edición era la primera vez en la que lograba superar la Primera Ronda, tras vencer al Dinamo de Moscú.

Esta vez el partido de ida fue lejos de Vitoria, pero el Glorioso no se vio amedrentado por ello y logró encarrilar la eliminatoria. Los goles de Ibón Begoña, Óscar Tellez y Cosmin Contra pusieron el 0-3 en tan solo 50 minutos en el marcador, y ya en los compases finales el Lillestrøm logró descontar con el 1-3 final.

La vuelta en Mendizorroza se preveía como un paseo, más aún con el tanto inicial de Magno nada más arrancar el encuentro. No obstante, el club noruego empató a los pocos minutos, y tras el descanso colocó el 1-2 en el marcador que dejaba el choque a un tanto de la prórroga. El Alavés supo sufrir y gracias al tanto final de Epitié logró respirar aliviado en un encuentro que finalizó con el 2-2 y el pase a la siguiente ronda.

Ya en los dieciseisavos de final, el destino fue caprichoso y volvió a emparejar al Alavés con un conjunto noruego. Esta vez el desafío sería mayor, puesto que el rival era el Rosenborg: el campeón de Liga en Noruega y máximo exponente a nivel futbolístico del país. De hecho, tan solo tres años antes, llegó a alcanzar los cuartos en la Champions. El partido de ida regresó a Mendizorroza, y el Alavés, por tercera ocasión consecutiva, volvió a quedarse sin ganar ante su afición. El Rosenborg logró la igualada en la recta final tras el tanto inicial de Javi Moreno en el minuto 55. Con el 1-1 en Vitoria, los de Mané debían de viajar hasta Trondheim en busca del triunfo.

En la vuelta, el Alavés encarriló la eliminatoria en la primera parte gracias a un tanto en propia del Rosenborg y otro más de Vucko. Javi Moreno logró el tercero tras el descanso y el Rosenborg tan solo pudo maquillar el resultado desde los 11 metros en el minuto 89. 1-3 y el Alavés a octavos.

Inter de Milán: David venció a Goliat

El mayor punto de inflexión para el conjunto babazorro llegó en la ronda de octavos de final. El sorteo emparejó al Alavés con el todopoderoso Inter de Milán, un equipo bicampeón de Europa, pero que en ese momento llegaba en horas bajas a Vitoria.

Aún así, la diferencia de calidad era evidente y la plantilla del conjunto lombardo estaba plagada de futbolistas de renombre: Recoba, Christian Vieri, Zanetti, Di Biagio, Iván Córdoba y un largo etcétera. La heroica del Glorioso se preveía altamente improbable. La ida, una vez más, fue en Mendizorroza.

En aquel encuentro, Javi Moreno desató la locura en las gradas justo antes del descanso cuando cabeceó el balón al fondo de la red a la salida de un córner. Una explosión de júbilo que duró muy poco, ya que Recoba logró el empate en la siguiente jugada. El Inter salió a por el partido tras el paso por los vestuarios y las dianas del chino nuevamente, además de la de Vieri, pusieron el marcador en un 1-3 que parecía ya el final del sueño.

Jordi Cruyff lucha ante Recoba en Mendizorroza en la Copa de la UEFA 2000-01.

No obstante, si algo tenía aquella plantilla de Mané era el espíritu de no darse nunca por vencida antes de tiempo y sacó una vez más todo su orgullo para igualar el partido en apenas tres minutos. Óscar Téllez anotó el primero desde la frontal en un saque de falta ensayado e Iván Alonso puso el definitivo 3-3 con el que el Alavés estaba prácticamente obligado a ganar en Milán. Una semana después, el 22 de febrero del 2001, el conjunto vitoriano aterrizó en Italia dispuesto a asaltar uno de los estadios más míticos del fútbol mundial: San Siro, o también denominado como el Giuseppe Meazza cuando actúa el Inter de local.

El Alavés, vestido de gala con su característica camiseta rosa que le acompañó durante todas las eliminatorias de la competición, incendió –literalmente– San Siro tras asaltar el feudo nerazzurri en los minutos finales. Los goles de Jordi Cruyff en el 78 y Tomic en el 83 confirmaron la gesta ante el Inter y provocaron el enfado de una afición local que lanzó un sinfín de objetos al campo, mientras quemaban los asientos en la grada.

El enfrentamiento entre ambos deparó en uno de los episodios más oscuros en la historia del Inter y en el capitulo más glorioso en la historia del Alavés. Un duelo en el que David logró vencer a Goliat.

Rayo Vallecano: La revelación en juego

Tras el subidón frente a los italianos, por primera vez el Alavés se cruzó con una cara conocida: el Rayo Vallecano. El conjunto de la franja, que logró eliminar previamente al Molde noruego, Viborg danés, Lokomotiv de Moscú y Girondins de Burdeos, era la otra gran revelación de la competición en su primera participación en Europa.

En un sorteo en el que todavía seguían vivos equipos de la talla del Liverpool, Barcelona, Celta, Porto, PSV y Kaiserslautern, la suerte le sonrió a ambos al cruzar el camino de las dos, a priori, cenicientas de la ronda. Sin nada que perder y con la posibilidad de seguir soñando, el Alavés y Rayo Vallecano saltaron al césped de Mendizorroza en el partido de ida. Los vitorianos, que aún no habían podido lograr la victoria en casa en ninguno de los cuatro duelos anteriores, buscaban el primer triunfo europeo en la capital vasca.

Téllez felicita a Azkoitia por su gol al Rayo Vallecano en la UEFA.

Dicho y hecho, el Glorioso borró del partido de principio a fin a un Rayo que nada pudo hacer para conseguir un resultado positivo de cara a la vuelta. Azkoitia en la primera mitad, y Eggen y Vucko en la recta final, pusieron el contundente 3-0 en el electrónico que dejó prácticamente todo decidido para la vuelta en Madrid. En el Estadio de Vallecas, Jordi Cruyff allanó aún más el camino hacia las semifinales con su tempranero tanto a los nueve minutos. Sin embargo, el Rayo sacó su orgullo y le dio la vuelta al partido gracias a los goles de Quevedo García y Luis Cembranos de penalti. 

El 2-1 final en Vallecas supuso la primera derrota del Alavés en Europa, pero fue suficiente para clasificar a los de Mané para las semifinales, confirmándoles así como el equipo revelación del torneo.

Kaiserslautern: El último paso

El destino quiso que el Alavés viajase a Alemania antes de lo previsto, para enfrentarse al Kaiserslautern en las semifinales. En el otro lado, los dos pesos pesados restantes, el Liverpool y el Barcelona se veían las caras. El conjunto teutón era nuevamente el rival más factible para los babazorros. Sin embargo, el nivel del Kaiserslautern era superior a los de Mané y los alemanes llegaron con la condición de favoritos a esa semifinal. Dos años antes, habían sido campeones de la Bundesliga por delante del gran Bayern de Múnich, y tan solo un año y medio antes alcanzaron los cuartos de final de la Champions League.

El Alavés no se dejó amedrentar ante la potencia de sus rivales y, lejos de dejarse llevar por el miedo, los pupilos de Mané firmaron la mejor eliminatoria en todo el torneo. En la ida, nuevamente en Vitoria, el Alavés encarriló el billete a Dortmund con un contundente 5-1. Un doblete de Contra desde los 11 metros, otro gol de penalti de Iván Alonso y las dianas de Jordi Cruyff y Magno le dejaron al conjunto vitoriano al borde de la primera final de su historia.

Un jovencísimo Miroslav Klose conduce el balón ante la presión de Eggen.

La solitaria diana de Koch en Mendizorroza le hizo creer a la afición del Kaiserslautern en la remontada. El estadio teutón se vistió de gala en la vuelta con la firme idea de remontar la goleada y el tempranero tanto de Djorkaeff metió el miedo en el cuerpo a la parroquia albiazul. 

Para alivio alavesista, aquel intento de reacción solo quedó en anécdota y el Alavés logró remontar con los goles de Geli, Raul Gañán y Vucko por partida doble. Un contundente global de 9-2 que el 19 de abril del 2001 confirmó el sueño que inició ante el Gaziantepspor siete meses antes: el Alavés era finalista de la UEFA y le esperaba en Dortmund uno de los grandes de Europa como el Liverpool, verdugo del Barça en la otra semifinal.